El pasado agosto, se celebró en la villa aresana la primera edición de Ares Indiano, para poner en valor a aquellos que se fueron a hacer las Américas y revertieron sus éxitos al otro lado del charco en los pueblos de los que se fueron como emigrantes y con ello trajeron un progreso económico, social y cultural. No seré yo, quien no esté a favor de esta iniciativa que pone en valor a nuestros ancestros, nuestras raíces y nuestro pasado, pero, igual que se recogió la idea de una de las muchas Fiestas Indianas que se celebran desde hace años en mi tierra Astur, se debía de haber tenido en cuenta, tal y como rezaba en la publicidad del Concello, a todas las sociedades vinculadas con el pasado Indiano de Ares, pues no todos tuvieron la oportunidad de participar. Y es que el Centro Instructivo, Recreativo e Social de Cervás, fundado en abril de 1922 y constituido estatutariamente en 1924, con la nomenclatura de Centro Instructivo de Cervás y constando de tres secciones: Instrucción, Protección y Recreo, es seña de identidad de la huella indiana en nuestro municipio. Durante cuatro años alquilaron un local y en 1928 se adquieren unos terrenos por el astronómico precio para la época de 14.000 pesetas. Fue posible su pago gracias a las aportaciones realizadas por nuestros emigrantes desde USA y Cuba de un dólar con cincuenta centavos y las cuotas de una peseta que pagaban los socios. Instrucción: la sección que englobaba lo relacionado con la cultura, teatro conferencias, coloquios, así como la maravillosa biblioteca con la que contaban. Recreo: posibilitaba en aquellos tiempos materiales para ocio. Protección: con una importancia relevante, puesto que cuando un socio causaba baja en su trabajo por enfermedad, se le cubría económicamente. Pese a que la Directiva del CIRS de Cervás contactó con el Concello para participar en los actos organizados este verano, no se les tuvo en cuenta para este evento. Deseo que esto se tome como una crítica constructiva, e igual que tras los actos se les reconoció el error por parte del Concello, que el año que viene se ponga en valor el pasado Indiano de Cervás.