Ana Rodríguez, agente de viajes en Fene: «Soy muy mami con los clientes, es mi valor añadido, la preocupación»

ANA F. CUBA FENE / LA VOZ

FERROL

Durante el confinamiento, Ana se dedicó a atender la avalancha de cancelaciones y devoluciones
Durante el confinamiento, Ana se dedicó a atender la avalancha de cancelaciones y devoluciones CÉSAR TOIMIL

La caída en seco de la facturación le obligó a cerrar la oficina de Zafiro Tours, que acaba de reabrir en otra ubicación

26 sep 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

«Tenía una agencia de viajes en la avenida Marqués de Figueroa y la tuve que cerrar por la pandemia, porque no se facturaba nada y era mucho gasto. Abrí el 8 de enero de 2018, llevaba dos años creciendo, cerré [el 30 de noviembre], me fui a casa, teletrabajando, y tuve que prescindir de la empleada». El relato de Ana Rodríguez Loureiro (Magalofes-Fene, 38 años) ya es pasado. Hace poco más de una semana que reabrió la puerta física de la oficina de Zafiro Tours Fene, en otra ubicación (calle da Fraga, 15). De momento, arranca sola. Durante el confinamiento, «lo que hacía era devoluciones y cancelaciones de todo lo que se había vendido desde octubre de 2019, una avalancha».

Sin apenas derecho a ayudas, ha resistido gracias a su patrimonio personal, el empleo de su marido, el apoyo de la familia y algunos trabajos a tiempo parcial, en una clínica dental y una floristería. «Hemos sido uno de los sectores más afectados, porque vendemos movilidad, y si no hay movilidad no podemos vender nada, nos han tenido un poco abandonados, uno de los grandes olvidados», constata. El trabajo no regresó hasta la pasada primavera. «La vacunación ha ayudado porque se ve efectiva, gracias a eso volvió el turismo, mayoritariamente nacional, por la seguridad y para ayudar a la recuperación de la economía», sostiene. «Las islas, Menorca, Lanzarote y Gran Canarias, fueron los destinos estrella este verano [ahora ha bajado Baleares y suben Lanzarote y Gran Canaria], con el Caribe, Punta Cana y Riviera Maya», detalla Rodríguez Loureiro, especializada en organizar lunas de miel y grandes viajes.

«Toca trabajar lo más que se pueda»

Confía en que la vuelta de las salidas del Imserso insufle algo de aire al sector. «Ahora toca trabajar lo más que se pueda», dice. Se reconoce «muy mami» con sus clientes, pendiente de cada detalle. «Hasta que vuelven a casa no se acabó el viaje, es mi valor añadido, el de la preocupación. Me sale solo y la gente lo valora, por seguridad... acabamos convirtiéndonos en amigos», comenta. El trato personalizado constituye su mejor baza frente a la competencia, «que está en Internet».