Decenas de jóvenes se realizaron el test de antígenos en la plaza de España, en Ferrol
01 ago 2021 . Actualizado a las 05:00 h.Los test de antígenos para mayores de 12 años no vacunados en el Aula del Campamento Urbano de la plaza de España generaron colas desde su inicio.
Poco antes del mediodía de ayer, las filas, largas pero ordenadas, ya cubrían gran parte de del recinto. El panorama era homogéneo: jóvenes de entre 16 y 20 años a los que aún no han inmunizado y que asistían en busca del certificado que les permitiese acceder al interior de la hostelería. Estas pruebas tienen una validez de 72 horas y permiten su repetición, sin límite definido, una vez pasado el plazo.
La mayor parte de los asistentes coincidieron en la gran oportunidad que supone la realización de pruebas de diagnóstico facilitadas por el Área Sanitaria de Ferrol. «No iba a desaprovechar la oportunidad de hacerme un test gratuito y que además te proporciona el certificado» comentó Cristina Bey, de 17 años, vecina de A Gándara. En la misma situación se encontraban Carmen Martínez y María Filgueira, ambas de 17 años, que a expensas de tener la primera dosis de la vacuna la próxima semana, quieren reunirse con su grupo de amigos, la mayoría ya vacunados. «Tan solo queremos poder ir a tomar algo con tranquilidad», señalaban
El impedimento para acceder al interior de los bares sin la pauta de vacunación completa o un diagnóstico negativo de los últimos tres días moviliza a los jóvenes, que recriminaron el alto coste de las pruebas en las farmacias: «Pagas 8 euros y en la mayoría no te dan ni certificado» comentó Antela Castro, vecina de Ferrol. Además puntualizó que «las pruebas de saliva que sí emiten certificado están limitadas a un máximo de diez muestras diarias por farmacia».
Buscando salvoconducto para el ocio también acudieron un grupo de vecinos de Narón. Manteniendo la distancia de seguridad, los cinco amigos de 17 años esperaron cuatro horas de cola. «Queremos ir a la discoteca de Pontedeume el lunes y necesitamos el certificado negativo de las últimas 72 horas».
En menor medida asistieron también aquellos con la primera dosis de la vacuna que, en espera de la segunda, prefieren mantener la prudencia. «Mañana tengo la comida de mi primer aniversario y sin autorización no puedo acceder al restaurante» comentaba Sandra González, de 34 años.
El centro de testeo, que permaneció abierto de 12.30 a 19.00 horas, contó con la colaboración de dos enfermeras, dos auxiliares de enfermería y dos trabajadores de servicios generales. Pese a la rapidez del análisis, uno de los factores que más retrasaron el ritmo fue el registro de los asistentes en el sistema de salud pública. «La gente que dispone de seguros privados no aparece en los datos del Sergas, por lo que tenemos que inscribirlos en el momento para acceder a su ficha» comentó la directora de Asistencia Sanitaria de Ferrol, Silvia Rodríguez. Apuntó que «se está planeando la realización de pruebas con cita previa». La próxima jornada está prevista mañana, 2 de agosto, de 8.30 a 21.30 horas y se repetirá el jueves 5.
El colectivo de Hosteleiros e Autónomos, contra las restricciones
Desde el colectivo de Hostaleiros/as e Autonómos/as de Ferrolterra se transmite «o noso total rexeitamento ó aumento de restricións e pedimos a apertura da restauración nocturna en calquera nivel e a volta paulatina a normalidade». Consideran que las nuevas medidas que se aplican en las zonas de mayores restricciones «son contraproducentes e que incluso poden ter un efecto contrario ó agardado, facendo que o ocio e o lecer se leven a espazos non seguros, aumentando a interacción social en ámbitos onde non se contemplan ningún tipo de medidas hixiénico sanitarias, cousa que si se está facendo na restauración nocturna». Argumentan que «a obrigatoriedade de pedir probas PCR, certificado de vacinación ou de ter superada a enfermidade, sumados a todo o que xa se pedía fan practicamente inviable o correcto funcionamento dos establecementos. Dubidamos da legalidade de moitos destes requisitos e de si somos nós quen de podelos aplicar».
Concluyen solicitando que se retiren unas restricciones «tan severas e ilóxicas e fóra de lugar» y que no se culpabilice a la hostelería de los comportamientos «que se están a producir noutros ámbitos e se permita a volta a normalidade dun sector que leva sufrindo dende o inicio desta vaga dunha forma continua e reiterada» y exponen que el colectivo que representa es «parte de solución, como xa se está facendo noutros lugares».