La niña de A Gándara, que nació el pasado 25 de julio, trajo bajo el brazo el dorsal 40.000. La pequeña más esperada de Narón reposa plácidamente en su casa ajena al símbolo que encarna
17 oct 2014 . Actualizado a las 11:27 h.Para su madre es, como no podía ser de otra manera, «la niña más bonita del mundo». Pero para el Concello de Narón y el mapa censal de Galicia, Alejandra representa algo más: ni más ni menos que el símbolo de su crecimiento. Y es que a las nueve menos cinco de la noche del 25 de julio -hasta eligió el día de la Comunidad para venir a este mundo- la pequeña llegó batiendo un récord.
Desde ese momento, Alejandra se convirtió en la habitante 40.000 de su municipio. Sin embargo nadie lo sospechó hasta el 1 de octubre. Fue entonces cuando el pitido de la aplicación informática que registra el padrón municipal se encargó de dar la buena nueva. Alejandra era ese ansiado bebé que situaba a Narón como la octava ciudad de Galicia, superando la barrera de los 40.000 habitantes. La llamada del alcalde de municipio, José Manuel Blanco, al conocer la noticia no se hizo esperar.
«Pensé que era una broma»
El regidor telefoneó al padre de la pequeña para felicitarle e informarle del hito que significaba por el solo hecho de haber nacido. Tan solo cinco días después Silvia, su madre, recogía la credencial honorífica durante un emotivo acto. «No me lo creía, pensé que era una broma o me estaban vacilando», reconoció, a lo que su mujer añadió que «cando chamou preguntoulle ó meu mozo se sabíamos que era a nena 40.000, e flipamos».
Aquel día en que fue la absoluta protagonista, la niña demostró su aplomo ante los flashes, portavoces y dirigentes de todos los grupos políticos con representación en la corporación local. Blanco aprovechó la ocasión para apuntar que Alejandra no solo es el presente, sino el primer paso para mirar y trabajar ya de cara a los 50.000.
Repuestos ya de la sorpresa, la niña vuelve a reposar plácidamente en su casa. «É unha nena boísima, alegre... ¡Que vou dicir!», cuenta Silvia con la emoción de quien estrena maternidad. Aprecia el valor del obsequio del Concello, que regaló a su hija un carné con el que podrá acceder a infinidad de eventos de carácter municipal hasta que cumpla los 18 años. Todo un abanico de posibilidades que no fue lo único que se llevaron los padres de la pequeña del reconocimiento. El Concello también les facilitó un cheque de 300 euros para gastar en el comercio local. «Cando sexa maior contarémoslle todo o de hoxe e o que representa. Fainos moitísima ilusión», afirmó Silvia ante los asistentes al acto.
Pero aún falta para eso, y por el momento de lo que más disfruta Alejandra, que cumplirá tres meses el próximo día 25, es de los mimos de su madre. «Estou con ela en casa, coa baixa maternal», explica Silvia, a quien le cuesta digerir eso de salir en el periódico. «A xente nos para pola calle, e nos comentan que nos viron no xornal», comenta todavía con cierta incredulidad. No es para menos. No todos los días nace un símbolo que eleva a una ciudad en el mapa.