Está de celebración porque acaba de sacar su primera trabajo discográfico, Noviembre. Acompañado de Carlos Salgado (guitarra y voces adicionales), Fernando Paramio (bajo) y Miguel García (batería y percusión) forma parte del cuarteto musical El Desván de Gloria. Marcos Vidal (Ferrol, 1973) pone la voz a las canciones del grupo, pero además compone y toca la guitarra solista. La música -asegura este abogado ferrolano- «es una importante vía de escape»
-¿Satisfecho con el resultado?
- Mucho, sobre todo porque es muy complicado compatibilizar obligaciones profesionales y familiares. Nos llevó casi un año terminarlo a pesar de que la formación actual se mantiene desde 2007.
-¿Con qué expectativas nace el grupo?
- La primera, la de divertirnos y pasar muy buenos ratos tocando y haciendo versiones. A partir de ahí, nacen las composiciones propias y la posibilidad de tocar para la gente. El gusanillo te va pidiendo más, pero con los pies en el suelo. Ahora, por ejemplo, acabamos de sacar este trabajo, pero ya hay nuevas ideas y hasta nos planteamos volver a grabar un segundo trabajo.
-¿De qué hablan en sus temas?
- En mi caso, primero me viene la música y después encajo las letras. Hablo del amor y de la vida misma, de los temas universales.
-¿Dónde les veremos tocar?
-Probablemente el 20 de junio estaremos en la antigua capilla del Centro Cultural Torrente Ballester, pero no está confirmado. También existen posibilidades de actuar en Carballo y A Coruña.