Mahón tras dos días de temporal

Andrés Vellón Graña
andrés vellón FERROL / LA VOZ

FERROL

El puerto menorquín recibió a la dotación, con alumnos de A Graña

02 feb 2014 . Actualizado a las 07:00 h.

Con 32 aspirantes a cabo y cabo primera de la Escuela Naval de A Graña a bordo, el buque-escuela Juan Sebastián de Elcano continúa con su crucero de instrucción. A continuación se reproduce la anotación de su cuaderno de bitácora virtual del 23 al 26 de enero, la última registrada.

»Mitad de semana por fin. Hoy es jueves. Tras dos días de temporal que se han hecho algo duros para la dotación, parece que llega algo de calma, y con ella la vuelta a las clases y trabajos habituales.

»Transcurre la mañana para los guardias marinas sin más novedad que la recuperación de una clase de gimnasia perdida por el mal tiempo, algo bastante agradecido ya que han sido escasas las oportunidades de salir a cubierta en los últimos días. Para el resto de la dotación se toca jornada intensiva. Hay que preparar el barco para su entrada a Mahón. Limpiezas, trabajos de reparación? ¡Menorca se merecía que presentásemos la mejor de las caras de nuestro barco!»

»Viernes, comienza un nuevo día y el fin de semana a bordo, hoy algo especial ya que arribamos al puerto de Mahón. A primera hora de la mañana se toca maniobra general para aferrar velas y preparación del buque para entrar a puerto. Sorprende lo minucioso que fue el aferrado de velas, pero era objetivo primordial ofrecer la mejor de las caras de nuestro barco.

»Poco a poco el barco fue aproximándose a la boca de la ría, donde ya desde bien temprano, pequeñas embarcaciones esperaban al Juan Sebastián de Elcano para escoltarlo hasta puerto. Al toque de babor y estribor de guardia, toda la dotación ocupa sus puestos. En particular los guardias marinas, forman sobre los tranvías. El recibimiento no ha podido ser más cálido. La gente nos saluda desde ambos lados de la ría, y las embarcaciones a nuestra vera y siguiéndonos aguas hacen sonar sus bocinas.

»Al caer la noche tiene lugar la clásica recepción a bordo, amenizada por la banda municipal y adornada por las luces del puerto de Mahón. Asisten multitud de invitados, y las conversaciones en la toldilla y en el alcázar son realmente animadas. Una vez más, nuestros invitados quedan embaucados por la presencia del barco y su dotación. Cerca de la medianoche, la celebración termina. Al día siguiente nos volvemos a hacer a la mar, ésta vez con otro destino. Ponemos proa a Sète.

»Sábado 25 de enero, amanece un nuevo día en Mahón al toque de preparación del buque para salir a la mar. Una vez todo largado, comenzamos a separarnos del muelle a la par que se empieza a dar el aparejo de velacho alto y estays. Durante la maniobra varias embarcaciones de la población local de Mahón nos despiden, siguiéndonos a lo largo de la ría, algunos incluso aventurándose más allá de la boca de la ría. Una vez fuera de esta y con el aparejo dado, se retira maniobra general, quedándose personal para retirar las planchas y arrancharlas en su lugar correspondiente. Comenzamos a navegar en demanda del puerto de Sète con régimen de festivo en la mar.

»Hace un día de esos que apetece estar en cubierta, y alumnos y dotación aprovechamos para charlar, leer, o hacer actividades deportivas en exteriores. A pesar de que la mar esta marejada, el tiempo ha mejorado mucho con respecto a la semana pasada. Hoy toca disfrutar y coger fuerzas para empezar frescos la semana».

crónica la travesía del «elcano»