Le espera el cumplimiento de 18 sentencias por robos, violencia y asaltos
21 dic 2013 . Actualizado a las 07:00 h.El pasado jueves fue el último juicio al que se enfrentó Iván Carballo, el joven delincuente líder de un grupo que cometió todo tipo de robos, con violencia y sin violencia. Era también un consumado escapista porque puso en aprieto en varias ocasiones a la policía. Huía incluso por los tejados cuando barruntaba que llegaban a por él.
El jueves, como ha venido haciendo en el último año, pactó con el fiscal una condena a dos años por un episodio sanguinario ocurrido la noche del 13 de mayo del 2011 en la avenida de Esteiro. Parece que tras una discusión de tráfico o diferencias anteriores, bajó de su coche armado con dos catanas y acometió al automovilista que llevaba delante, aprovechando que se detenía. Le causó un profundo corte en una muñeca.
Apenas supera los 25 años, pero arrastra 17 condenas por hechos parecidos que sumadas le mantendrán en la cárcel hasta el 2025. Para su abogado ahora comienza la tarea de buscar beneficios penitenciarios, acumulación de condenas, buen comportamiento y demás mecanismos que le permitan comenzar a salir con un algún permiso antes del 2025.
El pasado mayo, los juzgados de lo penal de Ferrol lo habían condenado a 5 años de cárcel por robos desde el 2009 al 2011. Entre ellos, uno de equipos de submarinismo en Doniños, joyas en una casa del lugar de Aldea, en Covas (Ferrol).
En febrero del 2009, una patrulla de Tráfico vio un Ford Fiesta que circulaba de modo extraño y le dio el alto. Al volante iba Carballo que, en lugar de pararse, aceleró contra uno de los guardias que a punto estuvo de ser arrollado. Perseguido por Fene, As Pías y Caranza acabó colisionando contra una columna. El vehículo había sido robado y quedó completamente destrozado.
La fórmula habitual para conseguir la fórmula más favorable, una vez que todos los asuntos han sido juzgados y están con condena firme consiste en la acumulación de penas: cumplir el triple de la pena máxima.
Por eso es más un cálculo matemático que hermenéutica jurídica. A ello se pondrá a partir de ahora su abogado, Joaquín de la Vega.
Iván Joshua Carballo Fernández, su nombre completo, ha rechazado hablar de su vida cuando fue invitado por este periódico. Su aspecto, durante todas las visitas que hizo a los juzgados de Ferrol en los últimos meses para asistir a los juicios, es de un muchacho saludable y bastante fuerte. De hecho, para las defensas fue imposible plantear a los tribunales atenuantes de drogas o alcohol, porque es literalmente abstemio de todas estas sustancias.
Su abogado busca ahora fórmulas para acortar la fecha o conseguir permisos