Los vecinos del edificio de As Pontes dañado por la explosión regresan a casa

a.f.c. AS PONTES / LA VOZ

FERROL

JOSÉ PARDO

El joven herido continúa grave en la UCI del Chuac y la normalidad vuelve poco a poco al barrio de A Casilla

16 nov 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

La reapertura del bar y restaurante Trastoy 1, ayer a mediodía, devolvió cierta normalidad al lugar de A Casilla, en As Pontes, donde una explosión de gas butano causó heridas graves al joven estudiante vilalbés que residía en el piso -continúa ingresado en la Unidad de Cuidados Intensivos del Chuac, con quemaduras de segundo y tercer grado en la cara y las manos- y arrancó las paredes del inmueble. En el establecimiento situado en el bajo del edificio trabajaban ayer para reponer las cristaleras del comedor y la cocina, destrozados por la onda expansiva, mientras servían los primeros cafés.

La parte de la fachada destrozada por la explosión ha sido cubierta con una lona negra, para proteger el interior. Y una vez finalizadas las inspecciones por parte tanto de la Policía Judicial de la Guardia Civil como de los bomberos, arquitectos y aparejadores, los vecinos del resto de los pisos -con daños en las puertas de entrada, que reventaron por el impacto, y en algún caso, los cristales rotos- pensaban regresar anoche a casa. La velada anterior la pasaron con familiares o amigos. «Se revisó todo y está habitable», confirmó uno de los residentes, ansioso por recobrar la rutina del barrio.