Con dos ingredientes principales, ilusión y esfuerzo, nacía a principios de julio la más joven de las escuelas de surf de la comarca. Al frente de Valdo Surf School, un amante de ese deporte, Iván Manso (Narón, 1980). A su lado, compartiendo el reto, Brais González.
-¿Han pasado la primera prueba de fuego que supone el verano?
-Empezamos con mucho miedo, siendo conscientes de que nos enfrentábamos a un reto importante. En esta escuela están todos nuestros ahorros así que era arriesgado, pero el resultado ha sido positivo. No nos podemos quejar.
-Uno de sus objetivos es acabar con el mito de que el surf es solo para el verano. ¿Cómo se plantean el invierno?
-Tenemos pensado ponernos en contacto con colegios de la comarca para que los alumnos puedan optar por la práctica del surf como actividad extraescolar. Además, organizaremos clases los fines de semana. Ofrecemos clases para todos los públicos, pero lo cierto es que por el momento el perfil mayoritario es de niños de 3 a 15 años.
-¿Qué necesitan los alumnos?
-Ganas y tiempo. El material y el transporte lo ponemos nosotros. Lo del precio ya es algo relativo.
-Han sido los últimos en llegar, cada vez hay más escuelas de surf.
-Así es, nos conocemos todos y hay mucha armonía así que espero que eso dure. Compartimos material, experiencias y hasta monitores. Esto es bueno para el turismo y para toda la zona. En definitiva, todo tratamos de potenciar el surf.
emergentes IVÁN MANSO, DIRECTOR DE VALDO SURF SCHOOL