El retrato

José Varela

FERROL

08 sep 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

Una vez yuxtapuesta la propaganda sobre la transparencia, la acción política es coser y cantar, miel sobre hojuelas. Es más caro, pues hay que ganarse voluntades y palmeros por la vía de la faltriquera, pero una vez montado el aparato y asentada la financiación de los intermediarios, una vez creado ese colchón de embustes -vivíamos por encima de nuestras posibilidades, quiénes; estamos saliendo del hoyo, la deuda pública es cosa del anterior Gobierno, el flotel para Navantia es un hecho, cobrar el comedor escolar es más equitativo, etcétera-, lo dicho: coser y cantar. Ocasionalmente, la realidad no cede a la propaganda ni esta logra su propósito de escamotearla. Es el caso, vergonzoso y vergozante, de la lentitud en la reparación de las viviendas sociales mientras las familias adjudicatarias siguen a la espera meses y hasta años. Hay celeridad para enterrar cerca de un millón de euros en la enésima reforma de la plaza de España, pero no hay prisa por rematar unas obras menores en varias decenas de pisos de Recimil. Son, uno y otro, signos inequívocos de cuáles son las prioridades del gobierno local de Ferrol, de la sensibilidad social del PP, dónde están sus preferencias más allá de las fotos buscadas con representantes del movimiento vecinal, qué pesa más en su gestión: su ideología, en definitiva. Su retrato exacto y preciso. Es en la práctica cotidiana, más allá de las declaraciones prefabricadas y justificaciones, donde se perfila con nitidez la verdadera naturaleza política, la raíz, de la acción del grupo mayoritario.