¿Pobre Ferrol?

Andrés Vellón Graña
Andrés Vellón LA GÁRGOLA

FERROL

Es cada vez más habitual escuchar la frase «pobre Ferrol». En el café. En la tienda. En la calle... Un lamento extendido entre la población de la ciudad y también de la comarca. Nadie es ajeno a una realidad que golpea y golpea con puñetazos de caída demográfica, escandalosas cifras de paro, familias con escasos o nulos recursos, un comercio asfixiado, un naval moribundo -a pesar de tanta y tanta promesa y palabrería que no fructifica-, un tejido empresarial sumido en EREs, concursos de acreedores, cierres...

La crisis campa a sus anchas por todo el país. Por casi todo el continente. Una crisis que, sin embargo, al pobre Ferrol le llegó bastante antes disfrazada de mal llamadas reconversiones industriales.

Negar esta realidad sería una irresponsabilidad. Alentar fantasías y falsas esperanzas. Aunque haya quien esté empeñado en hacerlo desde cómodos despachos.

Pero los árboles no deben impedir que se vea el bosque. Porque Ferrol tiene futuro. Porque hay posibilidades, recursos turísticos, patrimonio, puerto, marisqueo, un casco histórico de lujo, una ría impresionante... Porque hay emprendedores que se empeñan en salir adelante apretando los dientes. Porque hay un entramado de astilleros y de saber hacer acumulado en ellos que cotizaría al alza en muchas naciones...

¿Pobre Ferrol? No. Pobres decisiones políticas que asfixian al territorio. El oxígeno ha de llegar de Madrid. Ya. Es lo que hay que exigir. Quienes cobran para hacerlo no se están ganando el sueldo.