«La tele me hace gracia, pero no estoy obsesionado»

La Voz

FERROL

Pedro Castro, Pedriño el de Valdoviño, vive el momento dulce de la fama que le dio su participación en Quien quiere casarse con mi hijo, que se emitió hace solo unos meses. Su vida ha cambiado, vive en Madrid, hace bolos, colaboraciones de moda y asiste a medios de comunicación. «Es un programa que ha visto tanta gente, que te paran por la calle desde niños a señoras», cuenta Pedro desde la capital, a donde se trasladó «para estar más cerca de todo lo que me interesa, aunque estoy haciendo cosas muy distintas, y aún no tengo claro por donde tirar profesionalmente». Pedriño no le hace ascos a nada, le gustaría trabajar en la radio, comentar o participar en algún reality en la tele, hacer un cameo en una serie que se emite por Internet o trabajar de pinchadiscos.

Cree que su paso por QQCCMH ha sido positivo y no echa de menos el anonimato: «Sinceramente me gusta, no me agobia ni nada». Incluso le gustaría acudir a otro programa.

No se plantea regresar a corto plazo a Valdoviño -«Quizás de mayor»- y no tiene miedo a que se acabe la fama: «Me hace gracia, pero no estoy obsesionado».

PEDRIÑO DE QUIEN QUIERE CASARSE CON MI HIJO