La merma de ingresos en 15.000 hogares da otra vuelta de tuerca a la economía comarcal
02 dic 2012 . Actualizado a las 07:00 h.Ferrol afronta la Navidad con su menor capacidad de consumo de las últimas décadas. La decisión del Gobierno central de suprimir la paga extra a los funcionarios y empleados públicos tiene una repercusión especial en la comarca, debido a su elevada dependencia del Estado. Militares, personal civil del Ministerio de Defensa, profesores, profesionales sanitarios y la plantilla de los astilleros públicos de la ría se encuentran entre los colectivos que se verán afectados por la medida. En conjunto, más de 15.000 trabajadores llegarán a diciembre sin esa retribución lo que, según los cálculos de los sindicatos, restará a la comarca una capacidad de gasto de 24 millones de euros.
Aunque el alcance real de esta medida no se conocerá hasta que finalicen las fiestas, todos los negocios que tienen en estas fechas una de las principales fuentes de ingresos del año son conscientes de que si hay menos dinero en las carteras, el desplome del consumo -que ya llevan padeciendo desde el inicio de la crisis- les golpeará de lleno. Hosteleros, comerciantes, propietarios de administraciones de loterías y jugueterías, entre otros, encaran la Navidad a la expectativa, sin saber cuantificar muy bien cómo les afectará, aunque muy lejos de los buenos presagios.
«Creemos que el nivel de gasto va a bajar, aunque nosotros hemos contratado a la misma cantidad de gente que otros años y también hemos pedido la mercancía suficiente; de lo contrario nos cerraríamos las puertas nosotros mismos», explica Marisol Caínzos, de la juguetería Din & Don, de Narón.
Aunque considera que las familias recortarán antes en los regalos de adultos que en los juguetes para los más pequeños, asegura que el pasado año ya fueron palpables los efectos de la crisis. En este, además, a la recesión hay que sumarle el efecto de la supresión de la paga extra en muchos hogares.
Ahorro desde el verano
Algunos de los que no renuncian al gasto navideño han optado por destinar desde el pasado verano todos los meses una cantidad de sus sueldos para configurar una pequeña paga con la que, llegado diciembre, hacer frente a los gastos de las fiestas. Otros ya han anunciado su intención de repartir las compras entre los meses de diciembre y enero, para evitar el impacto del gasto sobre un único sueldo.
También se mantienen a la expectativa en las administraciones de lotería, aunque asumiendo un descenso de las ventas. «Las empresas ya reservaron la lotería de Navidad, pero una cosa es lo que reservan y otra lo que vayan a vender», afirma Julio Regueiro, del establecimiento número seis, ubicado en O Inferniño. Así que habrá que esperar un poco para conocer si los ferrolanos se han dejado tentar por la suerte o han rebajado su gasto en lotería. Pese a que por el momento el movimiento es menor que otros años, asegura que «en ventanilla se va vendiendo, yo no me puedo quejar».
Se inician las compras
También en los manteles se dejará notar la supresión de la paga extra en un gran número de hogares de la comarca e incluso no es raro que en muchos de ellos vayan a coincidir ambos miembros del matrimonio padeciendo ese recorte. Si ya en los últimos años en los mercados venían decayendo las ventas, estas semanas no hay rastro de la alegría con la que se reservaban mariscos, pescados y carnes para cenas y comidas de Navidad antes de la crisis.
«Por ahora no se vende mucho, aunque alguna gente ya está reservando», explican desde Pescados Galicia, en el mercado central de A Magdalena. La reducción de la capacidad de gasto en la zona no ayudará, consideran desde este establecimiento, a dinamizar las ventas, en una de las épocas del año de más aumento de las ventas. No obstante, considera que hasta la próxima semana no empezarán a generalizarse las compras navideñas, pero lo que tienen claro es que este año más que nunca se mira hasta el último céntimo. «Ahora hasta se escatima por dos o tres euros», afirman.