El balance de estos diez años es «muy positivo», según la empresa
11 nov 2012 . Actualizado a las 07:00 h.Diez años hace ya que el centro comercial Odeón abrió sus puertas en Narón. Y lo hizo en la época en que no existía la crisis, cuando las grandes superficies eran un negocio boyante y seguro. Pero hoy, una década después, Odeón remonta a contracorriente por el río de las pérdidas, consiguiendo mantener su posición en la comarca y haciendo un balance muy positivo en este su aniversario.
La valoración que hacen de esta década desde el propio Dolce Vita Odeón es buena. Silvia Fraga es la gerente adjunta. «Yo diría que el balance es muy positivo, aunque no mayor de lo previsto,», dice Fraga. De la apertura, la gestora recuerda la gran novedad que supuso el centro en la comarca: «Odeón era muy necesario aquí, 2002 era la época de los centros comerciales y la acogida que tuvimos fue muy buena», manifiesta Fraga.
Si se sumara el número de visitantes que cada año ha tenido el centro comercial Dolce Vita Odeón a lo largo de su década de existencia, la cifra se aproximaría al total de la población española. Y es que la superficie ha sostenido una afluencia constante, de entre 4,5 y 5 millones de clientes cada ejercicio. «Se ha mantenido estática: no hemos crecido, pero tampoco decrecido, y eso da estabilidad», explica la gerente adjunta.
Fraga dice que esto es bueno, porque otros caen en picado, y que se debe a la fidelidad de su clientela. Pero, ¿por qué cree la gerente que, mientras otros cierran tiendas, Odeón se mantiene e incluso las abre? «La ventaja indiscutible es que somos el único centro comercial al uso de la zona», opina Fraga. «No nos podemos quejar, seguimos teniendo marcas importantes», añade.
El día 15, nueva apertura
«La mayoría de las veces son las propias empresas las que se interesan por nosotros, porque ven a Odeón muy dinámico», destaca la gerente. Por eso, a lo largo de este ejercicio, son dos los negocios que han abierto en Odeón. Uno, de cosmética, Kiko; otra, la cadena Yogurt Yogurt, en julio, y que hasta entonces solo existía en Madrid. Ahora, el 15 de noviembre, está programada una nueva inauguración: una cafetería llamada Caprice.
En la cara opuesta esta el cierre de la bolera. La razón, según Fraga, es que en estos tiempos de recortes, lo primero que sacrifican las familias es el ocio. Otra clausura que indirectamente afecta a Odeón es la de dos tiendas de Inditex en Ferrol. «Indudablemente nos beneficia, sus clientes se derivarán aquí», dice Fraga.
Lograr 30.000 visitantes en un solo día, la apertura de SportZone, la reforma del 2008, y la entrada en la marca Dolce Vita en ese mismo año son los hitos que destaca Silvia Fraga en la vida de Odeón. El siguiente reto es establecer un programa de fidelización de clientes. «Lo tenemos sobre la mesa, porque es algo que nos puede hacer fuertes», dice Silvia Fraga. Por el momento, Odeón solo piensa en celebrar, por todo lo alto, su décimo cumpleaños.
reportaje aniversario de una gran superficie de la comarca