La antigua Bazán fabricará tres secciones y la antigua Astano dos
13 mar 2012 . Actualizado a las 07:00 h.El inicio de la construcción de los nuevos cinco bloques para el tercer destructor para la Marina de Australia está fijado para el próximo junio. O lo que es lo mismo, habrán de pasar al menos dos meses para que se puedan cortar las primeras planchas de acero de las secciones, que se corresponden con la zona de máquinas de los destructores, de diseño de Navantia.
Este nuevo pedido, que dio a conocer el pasado jueves el Ministerio de Defensa australiano, supondrá alrededor de 410.000 horas de trabajo para la ría, lo que se traducirá en ocupación para unos 300 operarios. La ejecución de las tareas se prolongará durante unos cinco meses.
La empresa pública ha informado que repartirá la obra de forma similar a cómo llevó a cabo el último encargo, también para la construcción de cinco bloques -del mismo tipo- en los astilleros de la ría. Así, está previsto que dos se construyan en la antigua Astano y otros tres, en Ferrol.
Los representantes de los trabajadores valoraron el nuevo pedido, que la dirección de la empresa llevaba varios meses gestionando, aunque subrayaron que, por sí solo, no solucionará los problemas de falta de ocupación que se avecinan. «Aún no resolviendo el problema fundamental, todo lo que sea carga de trabajo, bienvenida sea», aseguró Jorge Prieto, presidente de Navantia Fene, el astillero de la ría más afectado en estos momentos por la caída en la ocupación.
En similares términos se expresó Fernando Sinde, presidente del comité de la antigua Bazán, quien afirmó que «aunque es poca cosa, en la situación en la que estamos todo lo que venga es bien recibido». No obstante, el impacto sobre el empleo no es muy elevado, por lo que los representantes de los trabajadores insisten en su demanda de contratación del dique flotante que, además de incrementar la competitividad de la división de Reparaciones, supondría dos años de carga de trabajo para la ría.
Los destructores australianos están basados en las F-100 españolas y, debido a que la obra acumulaba en el país más de un año de retraso, Defensa decidió repartir su fabricación. Finalmente Ferrol hará diez bloques -cinco para el segundo destructor y otros tantos para el tercero- y las tres secciones domo, que implican una gran complejidad.