La singularidad del partido no le resta dramatismo ni exigencia. Pero el Racing afronta hoy un desafío distinto. Juega esta tarde en Condús, un terreno de juego de 91 metros por 51 (90 por 45 es el mínimo reglamentario). Le espera un modesto como el Dorneda, que tratará de doblegar a una plantilla semiprofesional (campo Eugenio Pardo Conchado, 16.30).
El manual dice que en un campo de reducidas dimensiones, resulta arriesgadísimo combinar. En la práctica, el juego en esta clase de campos se reduce en patadas a seguir para ganar metros, en tratar de encontrar el camino más corto -¿y eficaz?- hacia la portería contraria, salvando obstáculos con envíos interminables. Para ganar esta clase de partidos se necesita ingelitencia, fuerza y garra. Jugadores poderosos en el juego aéreo, prestos a las disputas, buenos lanzadores para las jugadas a balón parado...
El Racing viaja hoy con 18 jugadores. Su entrenador, José Manuel Aira, citó a todos los disponibles. Se quedaron en Ferrol Céspedes, sancionado por su quinta amarilla de la liga, y los tocados Rubén Pardo y Carlos. El entrenador berciano vuelve a contar con Rubén Pérez, aunque está por ver si juega.
El central Dani Gómez está sancionado. Y el media punta David Vidal, uno de los pilares del Dorneda, es duda por molestias físicas.
Las características del partido se pueden cobrar cambios en el once, y podría tener su oportunidad Ekedi. El Racing, noveno a siete puntos del cuarto puesto, y a idéntica distancia de la (antes impensable) zona de descenso, necesita de nuevo encadenar buenos resutaltados.
Sin viaje de las peñas
La escasa demanda de plazas, propició que la Federación de Peñas y el Racing no fletasen el autobús a Oleiros. Si estarán en Condús decenas de aficionados ferrolanos que se desplacen en coches particulares.