«No quiero un albergue, soy muy activo»

La Voz

FERROL

23 sep 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

Lleva 30 años viviendo en Ferrol, pero apenas unas semanas en el edificio abandonado del exterior del Sánchez Aguilera. Allí ha acomodado su residencia: un catre, un edredón, una alfombra y un pequeño espejo colgado en la pared que le sirve para guiar su aseo con el suministro de garrafas de agua en un pequeño barreño. Jose es un hombre de etnia gitana de 62 años y oriundo de Valencia. Está enfermo y sobrevive con las limosnas que consigue en el entorno de la iglesia del Pilar. Y con la comida que le dan «las monjas de Amboage».

Tras vivir en Recimil con una hermana buscó más libertad y acabó en su precario hogar actual, donde relata que ya vivieron otros ocupantes. «No puedo estar en albergues porque soy una persona muy activa y tengo claustrofobia. Tengo que salir a la calle», argumenta. También, reconoce, porque no se adapta a los estrictos horarios marcados. En el Sánchez Aguilera dice dormir bien, aunque «tengo que estar atento», dice esperando la llegada de un hermano para poner rumbo hacia una nueva vida en Zaragoza.