El próximo jueves, con La Voz, una nueva edición de la Guía de Másters de Galicia
la Consellería de Pesca le parece excesivo el número de lonjas de pescado existentes en Galicia. Sin ir más lejos, en la ría de Ferrol existe una en Mugardos, otra en Fene y la tercera, en Ferrol. Aunque realmente son cuatro porque la cofradía departamental cuenta con una en el puerto de Ferrol y otra en A Gándara. Y sorprende que la consellería que debe regular este desbarajuste opine que son demasiadas, como si no fuese asunto de su competencia. Imaginen al concejal de Urbanismo comenta, a modo de charla de café, que en la ciudad se cometen muchísimas irregularidades en la construcción de viviendas. La dispersión y proliferación de puntos de ventas mayoristas de marisco y pescado deviene en descontrol fiscal y sanitario. El escenario del furtivismo que sale a la luz con las redadas contra vieira tóxica lo evidencia. ¿Qué garantías tiene el consumidor de que el producto del mar que entra en el mercado ha pasado por los controles sanitarios y fiscales de rigor? Ocurre que las cofradías, unos organismos bastante extraños, son susceptibles del manejo clientelar como suele quedar claro en las elecciones. Hay constancia de que a cambio de hacer campaña a favor de determinado candidato se obtienen beneficios por otro lado. Por eso las instituciones llamadas a ejercer el control estricto que requiere un sector como éste se comportan sin el rigor necesario. Mientras no se ponga coto a estos lastres, cuanto menos, resultan poco creíbles algunas proclamas o meras declaración de intenciones.
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