Morán estima que la ilegalidad marisquera afecta al potencial turístico
26 jun 2011 . Actualizado a las 06:00 h.El magistrado Alejandro Morán Llordén es ya el juez de instrucción que más tiempo ha pasado con destino en la plaza de Ferrol. Cumplió recientemente los 15 años, tiempo que le ha servido para tener un conocimiento como pocos de la sociedad ferrolana. No presume de ello, pero se le nota en sus opiniones que sabe de los problemas de la urbe, sobre todo en materia de criminalidad.
-¿Qué cambios ha observado en la ciudad durante estos tres lustros desde su puesto como juez de instrucción?
-Son más de quince, casi diecisiete años ya y puedo decir que los cambios han sido profundos; es muy perceptible el cambio administrativo en los juzgados. Hay más inmediación judicial [presencia del juez] en los procedimientos, especialización y separación de jurisdicciones, se crearon servicios comunes. Realmente, de lo que me encontré en 1994 a nuestros días, el cambio ha sido muy grande, pero con una constante, el trabajo en la mesa del juez aumentó exponencialmente.
-Estos meses ha sido el instructor de dos causas por comercialización de vieira tóxica, en la primera parecía que la opinión pública no tenía conciencia de las dimensiones del problema, e incluso los tribunales se pronunciaron estimando el asunto como una cuestión administrativa, ¿cómo lo ve usted ahora que se conoce más el tema?
-Creo que hay dos aspectos distintos dentro de un mismo problema: furtivismo y distribución. Quizás el conocimiento judicial del asunto se haya centrado, inicialmente, en el furtivismo en sí, que ataca los recursos naturales ligado en Ferrol a la marginalidad y en principio es una cuestión administrativa. La relevancia penal se alcanza con el gravísimo problema de la comercialización y distribución de productos potencialmente peligrosos para la salud pública. En un país con el potencial turístico del nuestro, el énfasis debe ponerse en la intensificación de controles en hostelería. Si no hay comercialización, el furtivismo decaerá.
-Ha sido también el juez que procesó al falso médico Coté, ¿observa algún fallo en el control administrativo de este tipo de clínicas?
-Sin entrar en el caso concreto, creo que existe un profundo problema en España en la proliferación de tramas criminales de intrusismo médico. El control administrativo, a veces, es sencillamente inexistente. Los productos y tratamientos milagro se ofrecen sin control de ninguna clase, utilizando la poderosa red de difusión de Internet. El ciudadano, muchas veces, se encuentra inerme ante estos casos.
-Usted ha sido alumno del juez Baltasar Garzón, que lo ha preparado para el acceso a la judicatura, ¿qué piensa de su procesamiento?
-No puedo opinar sobre procedimientos abiertos en otros tribunales y menos aún en el Tribunal Supremo, pero aunque mi relación con Baltasar Garzón, como alumno suyo, tuvo lugar hace más de veinte años, mi respeto, admiración y afecto por él como persona y magistrado se mantiene incólume, como el primer día.
ALEJANDRO MORÁN LLORDÉN JUEZ DECANO DE FERROL
«Mi respeto por Garzón como alumno suyo sigue incólume»