El próximo jueves, con La Voz, una nueva edición de la Guía de Másters de Galicia
Querido Berto: Una nueva familia ha llegado a mi edificio. Son una pareja madura, con hijos ya crecidos. Han traído, además, a su abuelo, un personaje inenarrable. La primera vez que me lo encontré, en el portal, se presentó a mí haciendo uso de un perfecto inglés. Vaya sorpresa: aquí un señor de ochenta años que hable inglés es tan raro como en Ferrol. Se llama Harold Han, y colaboró con los americanos cuando éstos convirtieron la isla en un punto de vital importancia estratégica en la lucha contra el comunismo.
Desde entonces, charlamos siempre que nos cruzamos por el barrio, y me cuenta unas historias interesantísimas de cuando el general Chang Kai Chek, expulsado de China por el ejército rojo, llegó a Taiwán con millones de soldados y cambió para siempre la faz de la isla Formosa. Él fue partícipe de la aparatosa mudanza, y se ve que ningún familiar está interesado en escuchar sus batallitas, porque es verme y empezar a darme palique. Y yo encantado.
Pero lo más peculiar de tan entretenido e ilustre conversador es su costumbre de caminar hacia atrás. Dice que fortalece los gemelos y es bueno para el cutis facial -lo cierto es que no aparenta la edad que tiene-. La sensación, al encontrármelo, es rarísima. Me saluda mientras se aleja, como un cangrejo, y espera a que le alcance. Después, caminamos juntos, cara a cara, él andando de espaldas, y yo a su lado, un poco rezagado, escuchando sus aventuras. Si nos viera Berlanga...