Narices convencionales a prueba

f. fernández FERROL / LA VOZ

FERROL

Un enólogo demostró ayer a un grupo de inexpertos que el vino no debe beberse en taza ni en vaso de plástico

14 mar 2011 . Actualizado a las 12:49 h.

Rodeados de narices y papilas gustativas infalibles que abundan en la feria Fevino, Pablo Vidal, director técnico de la denominación de origen Ribeiro, dio ayer una clase práctica para los que poca idea tienen de enología, aunque por lo menos saben lo que esa palabra significa. El especialista, de forma muy didáctica, fue descubriendo poco a poco que hasta las narices más inexpertas empiezan a diferenciar los vinos. En este caso, sus defectos, pues de eso trató la charla-cata desarrollada en Punta Arnela.

Con las narices introducidas en las copas, que se sujetan, por cierto, por la base, nunca por arriba, el alumno aprende, por ejemplo, que un mismo vino de idéntica cosecha del 2007 servido en un vaso de plástico «no transmite sensaciones», o sea, no huele a nada. Pero si está en una copa, a poder ser grande, desprende olores jugosos. Por eso, Pablo Vidal desaconseja las tradicionales tazas porque en ellas se dispersan demasiado los olores. Es así. Nada que ver tampoco uno blanco del 2009 custodiado «con tranquilidad», a oscuras y a entre 10-15 grados de temperatura, con otro elaborado al mismo tiempo pero expuesto a la luz. Este último puede llegar a oler a «casa vieja, a manzana pasada». Es porque está oxidado.

Los asistentes a la clase didáctica de olores y sabores también pudieron distinguir a la perfección un vino picado u otro afectado por una bacteria que provoca que huela a queso rancio.

La Feira de viño do noroeste abrió al público en general durante todo este fin de semana, pero hoy y mañana serán jornadas dedicadas ya en exclusiva a los profesionales.

en directo en la feira de viño do noroeste, fevino