La cercanía a Reganosa favorece las reparaciones en Navantia

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Ambas firmas captan clientes gracias a su proximidad

01 feb 2011 . Actualizado a las 12:24 h.

A las ocho y media de la mañana de ayer, el gasero Excalibur, con una capacidad para transportar 144.000 metros cúbicos de Gas Natural Licuado (GNL) zarpó de los muelles de Reganosa. Acababa de recibir una carga inicial de 4.000 metros cúbicos, la cantidad suficiente para activar de nuevo sus tanques después de haber permanecido varios días en el área de reparaciones de Navantia, realizando una parada técnica. Era la primera vez que se completaba un ciclo de estas características en la ría de Ferrol, una operación fruto de la colaboración de ambas compañías y que permite situarlas en una posición ventajosa a la hora de captar nuevos clientes en un sector altamente competitivo. «Es evidente que este tipo de acciones conjuntas nos ayudan a seguir potenciando nuestro liderazgo mundial en la reparación de gaseros», comenta el director de Reparaciones de Navantia Fene-Ferrol, Miguel Rodríguez Lorenzo, quien agrega: «Aunque esta posición que hoy tenemos en el mercado naval se consigue también con la lucha diaria en todos los frentes de este negocio, desde la acción comercial a la ejecución de los trabajos con el plazo convenido y con la calidad requerida». El responsable de la firma naval también destaca que la actividad en reparaciones es suficiente como para «emplear a la totalidad de la plantilla de la empresa y a una media anual de entre 700 y 800 personas de las compañías auxiliares» que operan en toda la comarca. Asimismo, «la cooperación con la zona de nuevas construcciones es básica para atender los picos y valles en la carga de trabajo», propios de este tipo sector. La carga de buques gaseros Por otro lado, la proximidad de un gran centro de reparaciones como el que Navantia tiene en la ría de Ferrol consolida las posibilidades de Reganosa en los servicios de carga a buques gaseros, una nueva línea de negocio para la regasificadora. Estas opciones también las refuerza el hecho de que la planta de Mugardos, por su ubicación en el noroeste de la península Ibérica, se encuentra en una posición privilegiada para el acceso a los mercados europeos, africanos y americanos del gas. Reganosa ya había vaciado los tanques de otros gaseros antes de entrar en reparaciones, pero la novedad del ciclo que se cerró ayer es que la compañía energética logró reactivar los recipientes de los buques después de un período largo de inactividad. «Este proceso se realiza en tres fases», comenta el responsable de Explotación de la firma, Carlos Vales. «La primera consiste en inyectarle GNL caliente y en estado gaseoso, después se le aporta el mismo gas, pero algo más frío y, por último, se completa el proceso con gas licuado que deja los tanques a una temperatura aproximada de 130 grados bajo cero». El Excalibur completó esta operación en cerca de 48 horas.