Es la primera investigación criminal en Ferrol a cargo de antropólogos
20 ene 2011 . Actualizado a las 20:08 h.La investigación por el caso de los huesos humanos aparecidos en la zona de Leixa, en un terreno cercano al centro comercial de Decathlon y el hospital Marcide, ha quedado pendiente del informe del antropólogo forense especializado. Aunque parece que no existen dudas de que se trata de un esqueleto humano, todo está por confirmar.
La participación en la pesquisa del antropólogo forense Fernando Serrulla convierte el asunto en el primero en Ferrol en el que se utiliza la más moderna técnica criminalística. De hecho, el Imelga, el organismo al que pertenecen ahora los forenses en Galicia, carecía de un técnico de estas características hasta tiempos recientes. Aunque la policía científica, tanto de la Guardia Civil como del Cuerpo Nacional de Policía, utiliza herramientas parecidas, popularizadas con las nuevas series televisivas, lo cierto es que en el partido judicial es novedoso este forense. Tanto policías especializados como fuentes del Imelga han explicado que el antropólogo estudia tanto los restos óseos como todo el entorno donde fueron encontrados. De tal manera que podría llegar a determinar, por medio del análisis de la tierra sobre la que descansaban los huesos, si la persona fallecida había consumido drogas porque al descomponerse el cuerpo las sustancias podían dejar rastro en los estratos superiores del terreno. Pero, tratándose de la Galicia costera, con un clima lluvioso y tierras ácidas, la tarea es más difícil.
Al menos un año
Las mismas fuentes señalan que tiene que pasar al menos un año para que un cadáver a la intemperie se convierta en un esqueleto, por lo que, de confirmarse como queda indicado que se trate de restos de una persona, su muerte se habría producido antes del 2010.
El escenario del hallazgo fue un poco alterado por el desbrozado de maleza que hicieron los propietarios. Aunque pararon inmediatamente cuando sospecharon que unos huesos podrían ser humanos, lo cierto es que se alteró un poco la disposición en que se encontraban. Un sujetador puede indicar que sería una mujer. La policía maneja varias posibilidades, incluso alguna pista, si bien su tarea está pendiente de la investigación del forense antropólogo o de la labor conjunta que acometan unos y otros. Dado que es una zona frecuentada por toxicómanos, incluso procedentes de lejanos puntos como Viveiro, Lugo o A Coruña, que acudían a los campamentos de la zona en algunos tiempos, tampoco se descarta que se trate de una persona de fuera de la comarca de Ferrol.