El Sergas, ¡qué filón!

Francisco Varela

FERROL

30 dic 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

El candidato a la alcaldía de Narón por el PP, médico del Sergas en O Val, viene a demostrar la rectitud de aquella política de Romay Beccaría de hace una década: aprovechar la red de la asistencia pública para la cooptación de médicos, enfermeros, anestesistas ucistas... una cantera infinita. Así, le salió redondo en Moeche, aunque el malogrado alcalde de entonces pasa sus horas más bajas. También extrajo nombres para Ortigueira, lo ensayó también en otras localidades y le acompañó la victoria en Miño. Otros, próximos, lo hicieron en Valdoviño y el filón continuará, presumiblemente. En Neda les salió redondo. La consulta médica parece el mejor aforo electoral ahora que los mítines se han desprestigiado. Además, ahí la campaña es permanente y si, como ocurrió durante lustros, las plazas de médico del Sergas permanecen o permanecían en permanente interinidad, qué mejor que ensayar una temporada en los ayuntamientos para dejar de viajar a alejados pueblos o aguantar noches de guardia. No quiero decir que el Sergas no tenga la misma legitimidad que Bazán, en otros tiempos cantera política de izquierda y de derecha. Con la diferencia que en el semillero sanitario parece que solo pescan unos. Añádase la pirámide de edad, con una media muy alta en Galicia. De manera que no hay que llamar a los votantes a la consulta del ambulatorio porque ya van por su propia voluntad a la revisión semanal, el control de azúcar, la tensión, la bolsa de medicamentos... No es la Guardia Civil la que llega a todos los rincones del territorio sino el Sergas. Los mal pensados dicen que debajo de la receta va la papeleta del voto y uno, que es bien pensado, opina que solo es afán de servicio, como se decía en el franquismo, o sana vocación política. ¿Quedan tan lejos aquellos tiempos de la Restauración en que cada turno político iba acompañado del cambio de la plantilla de funcionarios? ¿O el PRI mejicano, que confundía el Estado con el partido?