Tímido arranque de la campaña navideña en el comercio local

Rocío Pita Parada
Rocío Pita Parada FERROL/LA VOZ.

FERROL

Un 70% de los establecimientos del centro abrieron ayer sus puertas

20 dic 2010 . Actualizado a las 12:36 h.

El último domingo antes de la llegada de Papá Noel dejó ayer una tibia jornada de compras prenavideñas. Aunque algunos establecimientos habían estado abiertos en domingos anteriores de este mes, ayer fue el primero de apertura generalizada y alrededor del 70% del sector local, según estimaciones del Centro Comercial Aberto Ferrol-A Magdalena, estuvo a disposición de los clientes durante la jornada festiva de ayer. Aumentó el ambiente, pero las ventas son todavía tímidas. Todo influye, y no solo es obra de la crisis. El frío y la lluvia también aportan su granito de arena, y ayer lo desapacible de la tarde no invitaba a pasear. «Siempre luchamos un poco contra el tiempo», reconoce el presidente del colectivo, Cristóbal García Nores, que matizaba además que «lo fuerte es la campaña de Reyes». Y sobre todo, que aún quedan unos cuantos días por delante que los clientes apuran al máximo.

Ni siquiera las promociones especiales que algunos comercios anuncian para intentar adelantar ventas y tentar a los consumidores para que no esperen a las rebajas consiguieron captar los clientes esperados.

Carretera de Castilla

Tampoco parece haber repercutido especialmente la apertura de la carretera de Castilla, una vía en obras cuya ejecución el Concello ha paralizado hasta enero con la intención de evitar entorpecer una de las campañas más importantes para los establecimientos comerciales de la ciudad. Los autobuses urbanos retomaron ayer la ruta original por este eje de comunicación, con pocos pasajeros y también pocos clientes para los comercios situados en sus márgenes. Ayer era difícil encontrar a gente con bolsas en la mano.

Ana Río, encargada de la tienda de moda Emilio Iglesias, señalaba ayer que pese a la apertura la carretera «está poco transitable». Baches, desniveles zonas de obra dificultan la llegada de peatones y conductores y también el aparcamiento en sus arcenes. No obstante, «por la tarde hubo más movimiento», señaló. «No contábamos ni con la gente que vino, pero al final fuimos haciendo algo», añadió apuntando que la carretera «no es como el centro».

El efecto de las obras

Las obras continúan siendo uno de los principales quebraderos de cabeza para los comerciantes. «Falta un poco el saber convivir las obras y el comercio», señala García Nores. Alude especialmente a las obras en la plaza de Amboage, que mantuvo cortado al tráfico hasta hace unos días un tramo de la calle Real y también de Méndez Núñez. «Falta que el Concello exija un poco más a las empresas», reclama.

Sin embargo, la ciudad se llenó ayer de vehículos y buscar aparcamiento se tornó más complicado que en los fines de semana habituales. La coincidencia con la feria mensual por la mañana y por la tarde el inicio del funcionamiento de las atracciones infantiles del Cantón, además del Nadal Solidario de la plaza de Armas atrajeron más visitantes que de costumbre al centro.