Transcurridos ocho meses y medio de ejercicio, el gobierno local ha desistido de su intención de llegar a un acuerdo para lograr sacar adelante los presupuestos municipales de este año. El Concello de Ferrol funcionará con el documento económico del 2009 prorrogado y se centrará a partir de ahora en la elaboración de las cuentas del 2011, un año electoral y marcado por la restricción del endeudamiento impuesta por el Gobierno estatal para las administraciones locales. El gobierno socialista presentaba en abril un anteproyecto que preveía un presupuesto de ingresos y gastos para el año en curso de 60,4 millones de euros, un 0,21% más bajo que el del ejercicio anterior. Al mes siguiente se iniciaban los contactos con las demás fuerzas políticas del arco municipal para iniciar la negociación sobre el borrador, que no han llegado a prosperar. Aunque el anuncio todavía no es oficial, el concejal de Facenda, Ramón Veloso, reconocía ayer que «las negociaciones no avanzaron» y que, bien entrado ya el mes de agosto «debemos centrarnos en cómo va a ser el presupuesto del año que viene y su previsión de ingresos definitiva». Un proceso bloqueado El PSOE no escondía hace meses sus esperanzas de poder reeditar este año el apoyo recibido en el 2009 por los grupos de izquierda para sacar adelante las cuentas. Pero establecidos los contactos con IU y BNG, y tras el planteamiento de sus respectivas condiciones para aprobar los presupuestos, el proceso quedó bloqueado. Ambas partes esperaban que la otra diese el paso siguiente. Y este hasta ahora no llegó. Nacionalistas e IU exigían un nuevo documento en el que se reflejasen sus demandas y el gobierno local, que ambas formaciones presentasen una propuesta. Por su parte, IF ya había anunciado que no se opondría a que Ferrol tuviese nuevos presupuestos, es decir, que se abstendría en la votación, y con el PP, pese a la declaración de intenciones de los socialistas, no llegó a haber negociación. Veloso rechaza hablar de fracaso. «Es la situación política lo que impidió poder llevar a cabo este presupuesto, pero no es un fracaso. Fracaso sería no poder invertirlo en la ciudad. Y no está afectando, se están haciendo muchas cosas. ¿Que nos gustaría tener presupuesto? Por supuesto, pero si no lo hay tendremos que negociar poco a poco cada cosa», expresó. Los presupuestos ya se encuentran prorrogados oficialmente desde el pasado 1 de enero, para poder seguir afrontando gastos e inversiones mientras se elaboran los nuevos. Esta herramienta, que en principio fue temporal, se convierte ahora en definitiva, aunque no será preciso ningún nuevo trámite administrativo para aplicarlo, más allá del anuncio político por parte del gobierno municipal.