La Xunta ya ha instalado las parabólicas en las viviendas de Porto do Cabo
15 abr 2010 . Actualizado a las 13:13 h.Desde el pasado viernes se ha vuelto a enganchar a Padre Casares , una de sus series favoritas. También vuelve a animar desde el salón de su casa a los concursantes de Cifras y Letras o Pasapalabra . Isabel Margaride Rodríguez, de 80 años, ha recuperado la imagen en su televisión hace apenas una semana, cuando finalmente la Xunta ha colocado en su casa la antena parabólica que le hacía falta para ver sus programas favoritos. Y es que ella, y todos los vecinos de Porto do Cabo, han estado más de un mes sin poder recibir la señal tras el llamado apagón analógico.
Se trata de una población que integra parte de Valdoviño, Cedeira y Cerdido. Las viviendas afectadas por la ausencia de TDT, más de 90 según los vecinos y 17 según los datos de la Xunta, ya tienen parabólica. La tienen previo pago de 100 euros por la instalación, el resto de los gastos los ha asumido el Gobierno autonómico.
Isabel Margaride vive con su hijo, su nuera y su nieta. Asegura que aunque ahora ya puede ver la televisión, antes «cada un podía ver o que quixera e agora todos temos que ver o mesmo», pues cada televisor necesita una única antena parabólica y en su casa solo se ha colocado una. «Creo que agora deberían darnos o mesmo que nos quitaron», asegura. Lo dice porque aunque en su vivienda hay tres televisores, solo funciona uno. Es la propuesta de la Xunta, una parabólica por vivienda. «Esta situación non é normal, teríamos que ter o mesmo que tíñamos antes de todo isto».
Aún así, ella es algo más afortunada que otros vecinos. Una de sus hijas vive a escasos metros y hace unas semanas decidió colocar una antena parabólica por su cuenta, una decisión que le costó 350 euros. Es por eso por lo que la espera de Isabel por la llegada de la señal fue algo más corta.
«Un aburrimento»
Ese tiempo lo recuerda con amargura. «Era un aburrimento», asegura. «Pasaba o tempo lendo, traballando na terra e tonteando. Tiña que distraerme dalgún xeito». Ahora, con la situación más o menos restablecida y con 450 euros menos, Isabel asegura sentirse «estafada». «Creo que esto non é lóxico. Nos dixeron que tíñamos que esperar ao apagón e logo mira o que pasou, máis dun mes sin tele».
El subdirector xeral de Enxeñería e Planificación de Telecomuncións, Radio, Televisión e Multimedia del Gobierno gallego, Ignacio Otero, subrayó a principios de marzo que el problema en Porto do Cabo «no era tan grave» puesto que las viviendas afectadas por la ausencia de señal de TDT en las que sus inquilinos vivieran todo el año eran 17, según sus datos. Sin embargo, los vecinos apuntan a que en la zona ya se han instalado alrededor de 40 antenas parabólicas. Sobre esto, Isabel resalta que «quenes veñen uns días á semán pagan os mesmos impostos que nós, así que teñen o mesmo dereito a recibir o sinal».
Unos pocos vecinos han optado por rechazar la propuesta de la Xunta y no han aceptado que a cambio de 100 euros les instalen la parabólica. Lo han hecho porque entienden que la actitud del Gobierno gallego es injusta porque no ha buscado la mejor solución para el conjunto de sus habitantes.
Los vecinos, que desde el principio reclamaban un repetidor digital, no pierden la esperanza. «Terán que darnos unha solución para os outros televisores que agora non podemos ver, non cree?», se preguntaba ayer Isabel Margaride.