En busca de huellas propias

La Voz

FERROL

Y han pasado 10 años desde que en el marco del programa Proder se promovió un plan turístico para el Eume. Entonces creímos en una alternativa al mundo rural clásico comercializando nuestros productos y servicios turísticos bajo una marca, Eumeturismo, que englobaba una red de restaurantes diferenciados, las Cantinas do Eume, con una carta con personalidad propia de productos locales, potenciando una hostelería diferenciada y responsable y, sobre todo, comprometida con su entorno, emplazada en edificaciones propias del rural, a las que se sumaban las Casas do Eume como alojamientos rurales, siguiendo un principio general de calidad.

Lo hemos tenido todo para ofrecer, la consolidación como destino turístico amparado en una marca diferenciada que nos ha prestado su imagen de calidad, se ha creado un Centro de Iniciativas Turísticas, y todo respaldado por el valor de nuestro patrimonio natural y cultural. Intentamos la promoción conjunta de la oferta turística entendiendo y soñando con que era una forma de colaborar con el bienestar social y creyendo en nuestra propia diferencia.

Pero la realidad ha ido aplastando el romanticismo inicial. Hemos subsistido solo a través de la rotación, de un equilibrio en nuestros precios y la persecución continuada de la calidad, a través de la labor formativa esforzada y desinteresada que nos presta la entidad Turgalicia.

Detrás de cada uno de nosotros hay un compromiso duradero, acreditado por el esfuerzo continuado de estos años. Pero solos no hemos podido. Estamos sobreviviendo individualmente cuidando nuestro entorno inmediato, ante una actitud estática de las diversas administraciones que confluyen en nuestro sector, y con nula implantación del asociacionismo empresarial y comercial.

El sector turismo incide sobremanera en las áreas locales en que se desarrolla, pero cómo hablar de nuestros esfuerzos por un turismo accesible si no se puede transitar desde el paseo marítimo de Pontedeume en su tramo final y su pasarela de madera no es practicable.

¿Cómo acceder a un monasterio si a la Naturaleza no se le pueden poner pasamanos o, no son propias de la época, pero sí lo son los ventanales en las caballerizas?

No existe una elemental coordinación y puesta en común de criterios entre administraciones, locales, Diputación y Medio Ambiente, en relación con el eje y motor de nuestra comarca que es el Eume. ¿Para cuándo el plan de usos del parque natural? Y cómo hablar de turismo sostenible si se sigue vertiendo en los ríos. Puedo matarme conservando los laureles, acebos y salgueiros que me rodean, si a mis pies el emblemático tejo de 400 años que preside el estuario del río Covés se está muriendo.

Ante el aumento espectacular del nivel de intensidad competitiva de los mercados económicos, el consumidor es el centro de atención y buscamos conseguir incrementar los niveles de satisfacción para obtener la lealtad en el mercado, con lo cual defender el nivel de fidelización de nuestra base de clientes, y captar nuevos clientes.