El jefe del Estado Mayor del Ejército defiende, no obstante, la compra del portahelicópteros a la DCN francesa
19 feb 2010 . Actualizado a las 13:26 h.El interés del Ministerio de Defensa de Rusia por dotarse de un nuevo megabuque anfibio ha desatado de nuevo las hostilidades entre la compañía naval francesa DCN y la española Navantia. Pese a que ambos astilleros son socios en el desarrollo del programa de submarinos del tipo Scorpene , en los últimos años su relación no ha dejado de estar salpicada de tensiones, por otra parte, siempre resueltas sin mayores consecuencias. El último capítulo en el enfrentamiento entre Navantia y la DCN ha saltado hace pocos días, cuando, después de que el presidente de la República, Nicolás Sarkozy, aprobase la exportación a Rusia de un barco anfibio -trámite necesario en operaciones de este tipo entre países-, el director de ventas de la Dirección General de Armamento (DGA) francesa, Jacques de Lajugie, aseguró que, tras el acuerdo de suministro del buque, barajaban ampliar el contrato, «ya que no se trata solo de un portahelicópteros, porque Francia estudia la solicitud de venta de tres buques más a Rusia». Las declaraciones galas causaron malestar en el equipo comercial de Navantia, ya que el Gobierno de Moscú también se había interesado por el barco anfibio español, que está siendo fabricado en Ferrol para las Armadas de España y Australia, e incluso una delegación del país había visitado el pasado diciembre la antigua Bazán para conocer el navío in situ. Navantia aseguró que no tenía notificación oficial de que había sido excluido de las negociaciones y aseguró que, invitado por la Marina rusa, visitará a principios de marzo unos astilleros en el país y mantendrá nuevos contactos relacionados con el posible pedido. Fuentes oficiales de la Embajada de Rusia en España confirmaron a La Voz que «la decisión final aún no se ha tomado», tal y como había afirmado Navantia. No obstante, aludieron a las declaraciones realizadas por el general Nikolái Makárov, jefe del Estado Mayor del Ejército ruso, que defendió la compra del portahelicópteros de la clase Mistral a Francia y aseguró a la prensa que los navíos «son multifuncionales y superan notablemente, tres veces, a los buques nacionales de todas las características». Expectativas Pese a que la empresa pública que preside Aurelio Martínez comenzó las negociaciones con las autoridades rusas con pocas expectativas, ya que inicialmente la mayoría de las informaciones que partían del país europeo se decantaban por el modelo francés, en los últimos meses ha ido intensificando esfuerzos para intentar superar la oferta gala. Encargos para Australia Se da la circunstancia de que Navantia se impuso al modelo francés, el Mistral, en el concurso que abrió la Armada de Australia a mediados de esta década. En ese mismo concurso se daba por perdido el encargo para el diseño de tres destructores, por el que competía con el astillero americano Gibbs & Cox, al que finalmente se impuso. Los megabuques anfibios despiertan gran interés en las Marinas por su carácter polivalente y su gran capacidad para el transporte de tropas y efectivos.