«Todas las niñas deberían hacer ballet clásico alguna vez en su vida»

B. Antón

FERROL

11 dic 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

Cristina Pérez-Lago lleva enseñando pliés y grand jeté s a las niñas de Ferrol (y también a algún que otro niño) desde hace más de veinte años. Titulada en danza por los conservatorios de Madrid y Sevilla, así como por la Royal Academy of Dance de Londres, actualmente da clases en el gimnasio Rembú-Kan. -¿Cómo y cuándo le picó el gusanillo de la danza? -Yo empecé a hacer ballet por mi hermana Pauloska. Ella había estado bailando por medio mundo con el Ballet Rey de Viana y, de vuelta en Ferrol, abrió una academia. Fue entonces, con 15 o 16 años, cuando me metí en sus clases. -Entonces, usted es un ejemplo de que nunca es tarde para aprender. -Lo que creo es que soy un ejemplo de que, si quieres, puedes conseguir lo que te propongas en la vida. -¿Su hermana fue su gran maestra de danza? -Ella y también Víctor Ullate padre, con el que hice muchos cursillos en Madrid. Lo que más aprendí de él es la importancia del esfuerzo, el trabajo y la constancia. -¿Cree que la danza tiene menos adeptos ahora que hace unos años porque requiere mucha disciplina? -Ocurre con la danza y con todo. La disciplina ha caído en picado y no sé muy bien por qué. Lo que sí tengo claro es que yo no doy clases para entretener a los niños, sino para enseñarles. En mi opinión, todas las niñas del mundo deberían hacer ballet clásico alguna vez en la vida y no solo porque bailando se disfruta mucho, sino también para saber moverse, sentarse o estar derecho.