Herederos de Vicente Ferrer

B. Antón

FERROL

La agrupación Ayúdales a llegar, con voluntarios de Ferrol y Neda, colabora con la fundación del filántropo catalán

28 nov 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

«Un buen día, tras leer un libro muy interesante, me puse a pensar en qué podría hacer yo para ayudar a los demás, y se me ocurrió que la mejor forma de hacerlo sería ingresando como voluntaria en una onegé, pero tenía muy claro que tendría que ser una onegé muy trasparente, en la que pudiese confiar plenamente, y fue así como terminé en la Fundación Vicente Ferrer». Quien así habla es Silvia Romero Villares, una joven de Neda de 31 años que entró en contacto con la organización del filántropo catalán en Navarra, donde ella vivió durante algún tiempo, y que a su regreso a su villa natal, hace ahora dos años, decidió crear un grupo de apoyo a la onegé en Ferrolterra.

«En Galicia la fundación todavía no tiene sede, aunque sí cuenta con bastantes socios. Ahora está empezando a coger auge, aunque faltan voluntarios», explica Romero. A pesar de esa carencia de manos para colaborar, esta joven consiguió «liar» a cuatro amigos suyos y juntos pusieron en pie la agrupación Ayúdales a llegar, que trabaja para la fundación captando fondos para sus proyectos solidarios.

Tómbolas

El año pasado, el grupo liderado por Silvia Romero organizó una tómbola solidaria con el objetivo de recaudar 8.800 euros para construir una escuela en Anantapur. Al final consiguieron algo más de 5.600, que si bien no fueron suficientes para hacer realidad el proyecto, sí sirvieron para terminar las obras de otras tres escuelas que ya estaban en construcción en la misma región del país asiático.