La división interna de la CIG se dirime ya en los juzgados

FERROL

López Pintos anuncia denuncias de afiliados por supuestas presiones para condicionar el voto en las elecciones en curso

21 oct 2009 . Actualizado a las 12:18 h.

Ya se preveía que el proceso de elección de los delegados de las distintas federaciones del sindicato, que serán los que se encarguen, el próximo día 28 de noviembre, de elegir al equipo que dirigirá la central durante los próximos cuatro años, iba a ser fuente de confrontación entre los afines al actual secretario comarcal, Xesús Anxo López Pintos, y los seguidores de Manuel Grandal, que encabezará la candidatura rival. Sin embargo, el nivel de tensión es tal que el conflicto puede acabar en el juzgado.

Ayer, López Pintos compareció públicamente para asegurar que sus opositores estaban llamando a afiliados para confundirlos sobre los candidatos afines y para intentar condicionar el proceso. En concreto, afirmó que afiliados de la Federación de Mar, Alimentación y Transportes (Fegamp) y de la de Sanidad habían recibido llamadas «para xerar unha gran confrontación na xente e para que non soupesen a quen votar». Por ello, el máximo responsable del sindicato aseguró que algunos afectados ya han manifestado su intención de «presentar denuncias pola vía penal contra as persoas que chamaron para que se investiguen de donde sacaron os números, xa que se está violando a Lei de Protección de Datos».

Esta supuesta presión contra los afiliados se produce después de haber culminado el proceso de elección de delegados de la Fegamp y de Salud y cuando aún restan por celebrarse los de administración, metal, banca, construcción y educación.

Representantes

López Pintos sostiene que, de los 46 representantes ya designados, 40 son afines a su lista. Sin embargo, quedan por elegir delegados en las congregaciones del Metal, Construcción y Ensino, más cercanas a la candidatura de Grandal.

Desde que se abrió el proceso que culminará en el congreso comarcal del sindicato, las votaciones han estado marcadas por la lucha encarnizada por cada delegado. El secretario comarcal de la CIG en Ferrolterra llegó a acusar ayer a la comisión de garantías del sindicato de «posicionarse» en contra de su candidatura.

Si finalmente se presentan las denuncias por las llamadas en este proceso, esta causa se unirá a otras que ya se tramitan en los juzgado, algunas de ellas motivadas también por la división interna de la CIG. Entre ellas se encuentra el conflicto de la Federación de Químicas de Ferrolterra, que había sido disuelta por decisión del sindicato a nivel nacional y ahora el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia ha ordenado la paralización de ese proceso. También se encuentra en la vía judicial el desfalco realizado por el anterior tesorero de la central que, López Pintos, ya declaró como encausado «e recoñeceu» los hechos «e se compromete a devolver os cartos».

Una semana después de abierto el proceso que desemboca el congreso comarcal, Pintos ha pasado de lanzar un llamamiento a la unidad a asumir que «vai a haber zancadillas».