La odisea de aprobar los exámenes

Ana Sequeiro

FERROL

Con la llegada del mes de agosto, los estudiantes ferrolanos comienzan a llenar las salas de lectura para preparar las pruebas de la convocatoria de septiembre

14 ago 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

El mes de agosto comienza a avanzar, y con el paso de los días se van acercando los temibles exámenes de septiembre. Por ello, los universitarios y estudiantes de instituto comienzan a llenar las salas de las distintas bibliotecas de Ferrol de libros y bolígrafos con la intención de poder conseguir el ansiado aprobado.

«Sin duda esto es lo peor de ser estudiante, pero qué remedio queda si quieres sacarte la asignatura», comenta Ana Rosa Grajal, una estudiante de Ingeniería Industrial que lleva acudiendo a la biblioteca municipal desde el 3 de agosto con la intención de aprobar la única con la que no pudo en junio.

Como ella, otros muchos universitarios han comenzado a estudiar a principios de mes sus respectivos exámenes, incluso, los más aplicados llevan preparando el temario desde principios de julio. Es el caso de Iago Sánchez, estudiante de Ingeniería Técnica, que acude todos los días a la biblioteca universitaria de El Patín. «El mes pasado solo estaba por las mañanas, ahora ya vengo por las tardes también», comentó.

Sin embargo, hay algunos estudiantes que prefieren esperar a los últimos días. «Normalmente no suele empezar hasta pasado el 15, hoy es el primer día que piso la biblioteca», comenta Óscar Fernández, que asegura que para Magisterio no hace falta estudiar tanto y por eso puede «disfrutar más del verano».

A mediados de agosto, la mayoría de los universitarios aseguran que solo estudian por las mañanas, y la tarde la dedican a ir a la playa. Sin embargo, todos están de acuerdo en que cuando se acercan las fechas de los exámenes hay que intensificar las horas de estudio. Raquel Gurría y Felipe París van a la biblioteca desde las 10.00 hasta las 13.30 horas, pero aseguran que la última semana del mes de agosto «hay que ampliar el horario para aprobar».

Otra cosa en la que todos los universitarios se muestran de acuerdo es que es «inevitable» dejar alguna asignatura en junio. Como dice Elena García, futura bióloga, «hay que planificar el curso contando con que septiembre existe».