Silvén representa a medio centenar de pequeñas empresas y autónomos, la mayoría de la comarca, que inician ahora el grueso de su trabajo en fiestas y verbenas
17 jul 2009 . Actualizado a las 02:00 h.David Silvén Soto (Neda, 1980) es el presidente de la Asociación Gallega de Industriales Feriantes (Agife), que se constituyó oficialmente en el 2007. Aglutina a cincuenta empresas, la mayoría autónomos. Su grueso está en Neda, aunque también las hay de Ferrol, A Coruña, Viveiro, Lugo... Recién estrenada la campaña estival, narra cómo se afronta y los cambios de los últimos años.
-¿Para qué nace este colectivo? ¿Con qué objetivos?
-En principio queríamos, de entrada, tener una constatación oficial de la existencia del gremio en Galicia, como ya sucede en otras comunidades. Y a partir de ahí, claro, conseguir cosas, ayudas para comprar aparatos nuevos que pueden llegar a los setenta millones...
-¿Se ha logrado algo?
-Estamos a punto de conseguir a través la Xunta que podamos rebajar nuestras cotizaciones en la época invernal, cuando apenas trabajamos. Eso es muy importante para nosotros.
-Acaba de arrancar la campaña de fiestas y verbenas. ¿Cómo se vive?
-Realmente la cosa empieza a arrancar en Semana Santa y se extiende hasta septiembre. Ahí ya vamos por toda Galicia y trabajamos todos los viernes, sábados y domingos. Montamos en un sitio, hacemos la tarea, desmontamos y nos vamos para otro. Y así todas las semanas. Apenas paramos en casa.
-¿Dónde es la gente más agradecida económicamente?
-Mi opinión personal es que en las Rías Baixas, porque hay muchísimos turistas y, claro, la afluencia a las fiestas es muy elevada. Y se nota.
-¿Y en la comarca?
-Hay menos gente en las fiestas, son menos multitudinarias. Pero la gente de aquí, el público de aquí, es muy valiente.
-¿Qué quiere decir con que es muy valiente?
-Pues para empezar, porque me consta que las comisiones de fiestas de sitios pequeños hacen malabarismos para poder organizarlas, yendo casa por casa y buscando la colaboración de todos los vecinos. Luego, ya en la celebración, no se escamotea el dinero para que los niños se lo pasen bien en nuestras atracciones. La gente de aquí no pasa y se queda mirando.
-¿Cómo se va tirando? ¿Da para vivir en condiciones?
-Antes, la verdad, es que hacías la campaña de verano y luego podías vivir en el invierno sin dolores de cabeza. No se hacía uno millonario, evidentemente, pero podías tirar. Ahora la cosa ha cambiado a peor.
-¿Y cómo se capea ese temporal?
-Pues ahora hay que buscarse mucho más la vida en el invierno, buscarse huecos cuando hay actividades en los ayuntamientos, negociar con los concellos para poder instalarnos en épocas determinadas. O también combinar con otro oficio.
-¿Bajó la afluencia del público a las fiestas?
-Sí. Realmente sí. Y yo creo que es muy difícil que las fiestas pequeñas sobrevivan, a pesar del esfuerzo que hacen las comisiones. Porque la gente joven no disfruta ya de la fiesta. Solo piensan en locales, discotecas... Así es muy difícil que se mantengan. Creo que, al final, irán quedando solo las más grandes, las de mayor entidad.
-¿Cuáles son las atracciones estrella en la era de las consolas y los móviles?
-Para el público en general, los coches de choque son los reyes. También tiene mucho éxito el saltamontes. Para los más pequeños, sin duda, el scaléxtric.
-¿Por qué hay tanto autónomo de este sector en Neda?
-Fueron llegando familias. Primero una, luego otra... Hasta que se han juntado muchas y ya es una tradición empresarial muy arraigada en la villa. Por cierto, queremos resaltar el compromiso del alcalde, Ignacio Cabezón, que al fin nos ha habilitado un lugar para poder aparcar correctamente nuestros camiones y remolques.