Está a punto de cumplir los 50 y es ahora cuando parece que ha encontrado el empleo que realmente le gusta. Después de trabajar en una empresa de limpieza, en una fábrica de quesos, en hostelería y también visitar las oficinas del paro, la modestina Carmen Gómez decidió hace menos de un año abrir un mesón junto al recinto ferial en el que cada año se celebra la Feria del Caballo, en la parroquia de San Juan de Moeche.
-¿Cómo decidió poner en marcha un mesón?
-Me encontraba en el paro y creía que me gustaría abrir un negocio de este tipo. Ahora sé que me gusta mucho aunque la hostelería siempre es dura. En aquel momento era mi única alternativa y ahora estoy muy contenta de haberlo hecho.
-La de hoy será su primera Feria del Caballo, ¿qué espera de esta tradicional cita?
-Mucha gente, creo que esto será una locura. Como plato especial hemos preparado callos y carne estofada.
-En grandes cantidades.
-Sí, porque supongo que tendremos cientos de clientes. Además, hoy me echarán una mano varios familiares, a ver si podemos con todo, tengo muchas expectativas puestas en este día.
-¿Cuál es el secreto de esta feria?
-En esta zona siempre han funcionado muy bien las ferias, cada vez viene más gente a ver los caballos, es un buen atractivo turístico.