Neda prevé estrenar este mes una red de cámaras para vigilar seis edificios públicos

FERROL

Será en el transcurso de este mes, si no hay imprevistos, cuando el Concello de Neda comience a utilizar cámaras de vídeo para vigilar media docena de edificios públicos y, de este modo, evitar los actos vandálicos. Así lo indicó ayer el alcalde, Ignacio Cabezón (Terra Galega), subrayando que se han destinado 30.000 euros llegados de las arcas de la Diputación Provincial a esta iniciativa.

El proyecto se preveía activar ya durante el pasado ejercicio, pero la falta de financiación impidió que arrancase de manera definitiva. Ahora, señala el regidor, «con esa partida se ha contratado ya a una empresa que está haciendo los estudios correspondientes para saber cuántas cámaras son necesarias y su emplazamiento más adecuado». Los resultados de ese análisis se esperan ya «para esta semana» de modo que los sistemas de control puedan estar colocados antes de que comience el mes de mayo.

¿En qué inmuebles municipales se ubicarán las cámaras de vigilancia? Se mantiene el plan previsto inicialmente: la casa consistorial, el centro cívico -que fue inaugurado el pasado mes de junio-, la piscina municipal, una nave de utillaje ubicada en la zona de A Maciñeira, el albergue de peregrinos y el edificio de usos múltiples de Toleira. En algunos de estos inmuebles son habituales los destrozos, la rotura de cristales o las pintadas. En dos de ellos, además, -el centro cívico y el de A Toleira- se van a realizar tareas con fondos anticrisis por valor de más de 460.000 euros para completar su dotación y mejorarlos.

El alcalde nedense indicó que en breve se le notificará a la Delegación del Gobierno la puesta en marcha de estas medidas que, confirmó, tienen como único objetivo «preservar el patrimonio de todos los ciudadanos». Garantiza que, en todo momento, «se preservará la intimidad de vecinos y usuarios».

Goteo de gastos

Frenar la proliferación de los actos vandálicos en Neda es uno de los grandes objetivos del gobierno local. Esta intención viene avalada por la cantidad de recursos que, en cada ejercicio, se ha de desembolsar desde las arcas municipales para enmendar sus efectos.

El regidor asegura que cada mes son necesarios «alrededor de 3.000 euros» para limpiar fachadas pintadas, reponer cristales y mobiliario urbano como papeleras, bancos... Suma todo este goteo de reparaciones alrededor de 36.000 euros por año, más de lo que cuesta la instalación del mencionado sistema de cámaras de vigilancia.