Freixeiro pide a gritos arreglos

A. U.

FERROL

El paso del «Klaus» y el vandalismo son responsables del mal estado que presenta en algunos tramos el parque naronés

21 feb 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

Casi escondido entre los colosales pilares de la autopista, a un paso del tumultuoso tráfico y a otro de la tranquilidad, nace el parque fluvial de Freixeiro, que apunta maneras para convertirse en el gran pulmón verde de la ciudad. Sin embargo, desde hace unas semanas, y no es la primera vez que ocurre, este área de esparcimiento no luce pulcra como debiera.

Al paso del vendaval Klaus, el pasado 23 de enero, por la comarca se le puede achacar la rotura de varias vallas de madera del paseo, el desplome de árboles y el anegamiento por completo de uno de los senderos, intransitable por la presencia de barro.

De la acumulación de residuos y desperdicios en las riberas del río y en los taludes solo se puede hacer responsable a los vándalos o a los incívicos.

A medida que avanza el río y el parque, en las zonas de deslinde, el descuido se hace mayor. Aparecen las malas hierbas y hasta es posible encontrarse escombros de obra. En una pequeña zona de aparcamiento situada al lado de la caseta de turismo hay un socavón tan grande que los vehículos tienen que hacer auténticas peripecias para esquivarlo.

Consultado sobre este tema, el alcalde de Narón, Xosé Manuel Blanco, señaló que los destrozos causados por el temporal serán subsanados «de inmediato», ahora que el tiempo ha mejorado. También recordó que de forma inmediata arrancarán las obras de la última fase del parque, que se extenderá hasta la desembocadura del río.