Tanto el Seprona como la Autoridad Portuaria Ferrol-San Cibrao han activado ya los mecanismos necesarios para elaborar sendos informes sobre el alcance del vertido de una mezcla de glicerina y aceites vegetales a aguas del puerto exterior que se produjo el pasado domingo desde las instalaciones de la compañía de biodiésel Entabán. Así lo confirmaron ayer fuentes oficiales de ambos organismos. Desde la Guardia Civil -de la que depende el Seprona- se ha señalado que se está ejecutando ya la investigación correspondiente, cuyos resultados serán elevados, como es habitual en este tipo de casos, tanto a la Fiscalía como a la Consellería de Medio Ambiente. Mientras la gerencia de la empresa reiteraba ayer que el volumen total del vertido es de alrededor de 10.000 litros, desde el Seprona se limitan a señalar que todavía no se ha determinado la cantidad exacta y que, por las características de las instalaciones, podría tratarse «de un máximo de 70.000», aunque sin llegar a confirmar ninguna cifra. Por lo que respecta a la situación de alarma, la Autoridad Portuaria desactivó ayer por la mañana el dispositivo montado, que incluía barreras anticontaminación. La medida se tomó después de que se realizasen diferentes inspecciones tanto por tierra como por mar y que se comprobase que «no quedaban restos de la mancha» que provocó la alerta. En un comunicado, el Puerto subraya: «Según los primeros datos obtenidos, el material vertido era una mezcla de glicerina y aceites vegetales, componentes ambos biodegradables». Como ya se ha mencionado, el organismo presidido por Amable Dopico elaborará un informe interno «con independencia de las actuaciones que se deriven al haber intervenido desde el primer momento el Seprona». Fuentes de la Consellería de Medio Ambiente, por otro lado, confirmaron también que técnicos de Augas de Galicia tomaron muestras en la zona para proceder a su análisis y apoyar la investigación en marcha. La Autoridad Portuaria ha indicado, además, que el dispositivo activado «mantuvo en todo momento la mancha confinada, gracias al empleo de barreras anticontaminación, dentro de aguas portuarias, procediéndose a su recuperación durante la tarde de ayer [por el domingo]». La causa Desde la gerencia de la planta de biodiésel de Entabán en Ferrol se admitía ayer que el vertido de la mencionada mezcla de glicerina y aceites vegetales se debió a un «fallo humano» y se afirmaba que la actitud ha sido «de puertas abiertas» y de «plena colaboración» con las autoridades competentes para que realicen sus informes. ¿Cuál fue el motivo de ese fallo? Siempre según las mismas fuentes, se trató de una «mala manipulación» de un material que, preparado ya para la venta, acabó en una estructura denominada tanque de fugas. De ahí, en vez de trasladarse a la depuradora de las instalaciones, llegó a la red de pluviales de la dársena exterior, por lo que fue a parar a las aguas de Caneliñas. Se reiteró, no obstante, que se trata de productos «biodegradables», aunque siempre admitiendo ese «fallo humano» dentro del proceso de producción.