Qué hacer con tanta madera tirada

Francisco Varela

FERROL

Empresas y propietarios forestales quieren que la Xunta financie la retirada de árboles dañados por el temporal como hizo con la ola de incendios del 2006

04 feb 2009 . Actualizado a las 11:55 h.

El Klaus ha dejado como rastro un excedente de madera en los bosques del norte de Galicia con el que no se contaba. De hecho, los propietarios de plantaciones de eucalipto de la franja costera entre Fisterra y Asturias, con capacidad para producir 1.200 millones de toneladas cada año, habían decidido parar las talas. La decisión obedecía a una bajada en los precios de los árboles destinados a la trituración para la fabricación de celulosa. Teresa Rañal, la presidenta de la federación Promagal, la mayor agrupación de propietarios forestales de eucalipto del norte de la península, considera que estamos «ante una catástrofe y como tal tiene que actuar la Administración». Pone como ejemplo lo sucedido con el Prestige , cuando el Gobierno y la Xunta se volcaron en medios materiales y económicos para resolverla.

Pero la portavoz de este sector de los productores (existen otras asociaciones como las de Cerdido, Monfero o Valdoviño, no federadas) quiere ser cauta hasta mañana jueves en que se reúne en Compostela la Mesa da Madeira. En la misma están representados los principales operadores, desde las grandes industrias hasta los pequeños propietarios.

Aunque Teresa Rañal avanza algunas propuestas. Quiere que Medio Rural financie la retirada de la madera, una vez cubicada, hacia parques que se habiliten en cada comarca donde se almacene antes de su venta a las fábricas o aserraderos, según el caso. Porque lo prioritario es quitar la madera de pino, que por su menor densidad se pudre antes y su putrefacción afectaría a los ejemplares que no dañó el temporal huracanado. Luego le tocaría al eucalipto.

El modelo francés

A Alberte Blanco, director xeral de Montes y buen conocedor de catástrofes porque tuvo que lidiar con los grandes incendios del sur de Galicia en el verano del 2006, no le disgusta mirar para el modelo francés. Porque en las Landas y otros bosques atlánticos del territorio galo, el Klaus dejó tras de sí bastante más devastación en los bosques que en Galicia. Modelo francés quiere decir mucha intervención de la Administración pública, pero también métodos ya muy rodados porque las grandes llanuras del este atlántico francés sufren la visita periódica de muchos Klaus .