Tardó menos ayer en ganarle la partida Rafa Nadal al madrileño Verdasco en las semifinales del Open de Australia que la oposición al completo en doblegar al alcalde Irisarri. Los plenos ordinarios de fin de mes van camino de igualar partidas épicas como la que ayer protagonizaron los dos tenistas españoles en Melbourne. Cinco horas de juego, ni más ni menos. Y al final, todos rendidos.
En el caso del Concello de Ferrol, la sesión del jueves duró cinco horas y media, y concluyó al día siguiente, a la una y media de la madrugada.
En el de este mes de enero no había una especial expectación (los plenos cumplen, entre otras muchas funciones, la de dar la oportunidad a los grupos políticos de demostrar públicamente que cumplen el objetivo por el que fueron votados), ni siquiera se trataban asuntos de extrema importancia. Aún así, la dialéctica echó a volar y, como viene siendo habitual, la temperatura subía proporcionalmente según giraban las agujas del reloj.
«Antes se celebraban más comisiones», trataban de justificar entre bambalinas desde las filas del partido conservador. Y claro, los asuntos se acumulan aún a riesgo de que un alto porcentaje del tiempo que se agota en las sesiones es para redundar en la misma idea o para abordar incansablemente asuntos que carecen del interés que se les da en muchos casos.
Hasta ayer el peloteo en la partida que juegan cada mes los grupos se mantenía en los límites de la pista. Pero la proximidad de elecciones hace que la pelota empiece a jugarse más fuerte y a lesionarse los contendientes. Una de las concejalas socialistas tuvo que ser hospitalizada ayer por una lipotimia que sufrió en medio de la partida. Y tras numerosos recesos para reponer fuerzas y pendientes de abordar aún cinco mociones más del orden del día, el juez Irisarri decidió suspender la sesión y posponer la prórroga al próximo miércoles.