«La Xunta no quiere que en la ría de Ferrol se explote el marisqueo»

A. Vellón

FERROL

Bastida decide dejar su cargo al frente del pósito con la conciencia «muy tranquila» y defendiendo unos métodos de actuación «a los que nos vimos abocados»

05 jul 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

Bernardo Bastida Sixto (Ferrol, 1949) hacía repaso a su trayectoria al frente de la cofradía de Ferrol desde 1994 pocas horas antes de que, hoy, se inicie un proceso electoral al que no ha concurrido. Se marcha, dice, con la conciencia «muy tranquila». Asevera: «No comete fallos el que no hace nada».

-¿Seguro que solo ha influido el cansancio en su decisión?

-Sí. No pasa nada más. Solo ese cansancio. Además, creo que es bueno no esperar a otro momento, porque la gente que venga detrás tiene que tener un rodaje. A mí aún me quedan cuatro años como socio y creo que puedo ayudar en ese rodaje. Porque quiero dejar claro que los que salgan, sean quienes sean, no van a encontrar en mí una voz opositora. Criticaré lo que tenga que criticar, pero desde dentro, y apoyaré luego totalmente sus decisiones.

-¿Le ha costado mucho tomarla?

-No me costó mucho. Aunque es una decisión muy meditada. Pero sí hay otro factor que ha influido de manera poderosa. Esta cofradía ha tenido conflictos con la Xunta, de todos los colores políticos. Por ese motivo parte del dinero público que tenía que llegar el pósito no apareció. Aún así, esta situación no llegó a afectar a sus trabajadores. Yo pedí una auditoría por este motivo en el 2006. No se hizo. Luego vinieron a intervenir las cuentas. La empresa Sace lleva ya trabajando en este asunto tres meses y creo que ya tienen claro que hay problemas económicos, pero ninguna irregularidad. Sin esa tranquilidad yo no me iría. Y lo hago a sabiendas de que, presentándome por el colegio que me presentase dentro de la cofradía, saldría elegido para la junta general. Lo tengo claro.

-¿Podría volver Bastida a ser patrón mayor a medio plazo?

-En principio no. Pero la vida da muchas vueltas... De todos modos la decisión es clara. Y parte importante de la gente que se presenta es gente válida y preocupada por el sector, lo cual celebro. De hecho, muchos de ellos han ido creciendo al lado de mi trabajo, cogiendo lo bueno y dejando lo malo de mí. Estoy satisfecho por ello.

-Los conflictos, duros en ocasiones, con la Xunta han sido una tónica en su gestión al frente del pósito. ¿Por qué motivo?

-He sido una persona incómoda para el poder establecido, tanto para el Gobierno del PP como para el bipartito. Por muchas cosas. Pero sobre todo porque creo que la Xunta no quiere que en la ría de Ferrol se explote el marisqueo. Quiere minimizar el impacto marisquero en ella y priorizar la actividad industrial.

-¿Cuáles son los principales cambios que deja en el pósito desde que tomó sus riendas?

-Cuando llegué, allí por 1994, había 112 socios, doce barcos de la tercera lista y una sola oficina sin apenas material. Mariscadores sin los permisos, la totalidad de los trabajadores sin seguro... Hoy hay más de cuatrocientos asociados, 94 embarcaciones de la tercera lista, el 100% de los trabajadores asegurados, con un salario regular y pagando sus impuestos de forma religiosa. Se ha profesionalizado el sector con titulaciones que han ido sacando los trabajadores... Creo que he logrado integrar a un número importante de jóvenes de Ferrol que antes se encontraban sin trabajo y, muchos, en una situación marginal. Hoy son profesionales del mar.

-No falta quien considera que no hay mayor colaboración entre las cofradías de la ría por Bernardo Bastida. ¿También usted lo cree así?

-La colaboración hay que entenderla en un marco en el que se coincide en lo que se defiende y en los métodos que se utilizan. Y no siempre ha sido así. Además, hay que recordar que esta cofradía, muchas veces, ha tenido que pelear sola para lograr cuestiones que luego han beneficiado a toda la ría e, incluso, a otros pósitos de Galicia. Fue la única que, cuando se planteó el problema de la talla de la almeja, se movilizó para plantar cara a la Xunta del PP. Ahora el bipartito es más transigente en ese aspecto, y de eso se benefician todos. El viernes estuve en un juicio por las movilizaciones que emprendimos cuando se declaró la zona C... Y gracias a eso ahora cobran los mariscadores de Ferrol, los de Barallobre -también su gente de a pie- y los de Mugardos.