La Xunta retoma la conversión del monasterio de Monfero en un hotel

Luís A. Núñez

FERROL

09 abr 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

La Dirección Xeral de Turismo (Consellería de Industria) ha retomado el proyecto para consolidar el monasterio de Monfero, un cenobio cimentado en el siglo XII, y convertirlo en un hotel de cuatro estrellas con balneario. Una resolución del pasado 2 de abril anuncia un nuevo concurso para realizar las obras más urgentes en el inmueble, a fin de frenar el deterioro que avanza por sus muros.

Se trata de un procedimiento presupuestado a finales del 2006 en 1,6 millones y que fue anulado meses después por la propia Xunta al encontrar problemas para materializar el convenio suscrito con el Arzobispado de Santiago en el 2003 por el cual se fijaba la cesión del monasterio a la Administración gallega. Finalmente, la Iglesia firmó la transmisión de esa infraestructura a la Xunta el pasado septiembre, fijando un plazo de cincuenta años, prorrogable por otro medio siglo, a cambio de que esta se encargase de su recuperación.

El Diario Oficial de Galicia de ayer recogía el nuevo anuncio licitador con un presupuesto considerablemente crecido. Turismo habilita así una partida de 1,84 millones de euros (unos 200.000 por encima del proceso previo, del 2006) a fin de ejecutar la limpieza integral del monasterio y las actuaciones rehabilitadoras más urgentes en cumplimiento del convenio de cesión.

Esta actuación estará cofinanciada por la propia Consellería de Industria y por la UE, a través de la línea del Fondo Europeo de Desenvolvemento Rexional (Feder), y se abonará en dos anualidades: la primera, este año, de casi 1,7 millones, y la segunda, el próximo ejercicio, de poco más de 150.000 euros.

Por el momento, las actuaciones previstas no abordarán la futura conversión en hotel del cenobio. Esa actuación fue presupuestada en diciembre del 2004 en 15 millones de euros. Fue entonces cuando se resolvió la rehabilitación mediante un concurso de ideas del que salió ganador un proyecto que contemplaba la creación de 68 plazas hoteleras y un complejo de spa en un anexo colgante de nueva construcción junto al propio monasterio.

En cualquier caso, la cesión del cenobio no afecta a espacios como la iglesia, la sacristía, la sala capitular, el patio, el coro y el campanario. Esos lugares seguirán perteneciendo al Arzobispado de Santiago, aunque también serán susceptibles de beneficiarse de la inversión autonómica para su rehabilitación, dentro de los planes de la Xunta de potenciar el sector turístico gallego mediante la recuperación del patrimonio natural y cultural.