Que el cumplimiento de la Ley no tiene horario ni fecha en el calendario lo han demostrado los agentes de la autoridad que denunciaron a un hostelero de Burela. A las 7.25 horas de la madrugada, inspeccionaron un conocido establecimiento del municipio y le abrieron un acta infractora al comprobar que carecía de los obligatorios carteles donde se indica si se puede fumar o no. Se da la circunstancia de que parte de los clientes del local estaban consumiendo tabaco cuando tuvo lugar la investigación.
A trescientos euros asciende la sanción que le ha sido impuesta al titular del negocio hostelero. Una cuantía por una infracción sanitaria considerada como leve. Y es que al dueño del establecimiento se le responsabiliza de vulnerar la Ley de Medidas Sanitarias frente al Tabaquismo; en concreto, en lo que se refiere al hecho de «no disponer o no exponer en lugar visible» carteles que informen de la prohibición de venta de tabaco a menores de 18 años y adviertan sobre los perjuicios para la salud derivados del uso del tabaco. También habría infringido el apartado de un decreto autonómico donde se establecen las «medidas limitativas e prohibicións de venda e consumo de produtos do tabaco».
Según el Diario Oficial de Galicia de ayer, los hechos ocurrieron en una sala anexa a una discoteca, habilitada como hamburguesería y con entrada también desde el exterior. Dos empleadas, una en la barra y otra elaborando comidas, atendían un establecimiento donde a las 7.25 horas de la madrugada había unos quince clientes. Que parte de ellos estuviesen «fumando e que nos accesos non se informa de prohibición ou non de fumar» habría motivado la denuncia de las autoridades.