Las casas situadas en el puente de las Cabras mantienen el sabor de los viejos barrios en una zona de crecimiento
29 feb 2008 . Actualizado a las 02:00 h.Confluencia entre los concellos de Ferrol y Narón, las viviendas de la Marina situadas en el puente de las Cabras, desde hace 45 años, son uno de los puntos en los que es más factible respirar el aire de un barrio. Hay varias cuestiones interesantes en sus calles: la limpieza, que contrasta con el blanco deslucido de las paredes de los edificios, los pequeños espacios verdes en la calle Pimentel y el paseo que ofrece la Losada Diéguez al lado de la vía del Feve hacia el puente de las Cabras.
Los puntos fuertes de la zona se concentran en las pequeñas plazas, en el paseo y en la situación que pone a un tiro de piedra los centros comerciales de A Gándara. Algo que, según Isabel, una conocedora del lugar, «hace que las casas estén subiendo bastante ya que están muy bien situadas». En general, la zona está bien dotada de infraestructuras, en lo que se refiere a puntos de luz y aceras.
Sin embargo, las críticas se las llevan la vía y el paso a nivel. Para acceder al último, que salva los raíles y el ramal de la AP-9, el acceso directo desde el paseo Losada Diéguez está cortado y hay que saltar un túmulo de tierra impracticable para mayores.
Más problemático es el tramo de la vía que no se encuentra vallado, también en la Losada Diéguez. Son unos cincuenta metros en los que la valla de seguridad desaparece al llegar al puente. Un sendero hacia los raíles levanta sospechas. De nuevo, Luisa declara que «es muy utilizado y un peligro».