«En un viejo cajón, perdidas, polvorientas,/ hallé estas remotísimas imágenes/que nadie, nadie ya conoce/en sus grisáceos óvalos violetas./¿Quiénes son estos seres/que en un lejano día sostuvieron/Tal vez un cuerpo cálido/o una inocente esbeltez sobre la tierra?». Con estos preciosos versos de Viejos retratos , del poeta argenito César Carlos Bustos , comienza el viaje al pasado que nos propone la Sociedad de Pesca Deportiva Río Xuvia en su nuevo catálogo de postales antiguas de Narón y Neda, que ya se puede encontrar en las librerías. La poesía que da la bienvenida al lector fue elegida por el presidente de la sociedad, Jesús García López-Valero . Y debo decir que no me sorprende nada, porque seguramente, al leer los primeros versos, enseguida se sintió identificado con el que los escribió. A Varelo, como a él, también le hipnotizan las viejas fotografías en sepia, esas imágenes en blanco y negro que conservan suspendidas en el tiempo historias del pasado. Me cuenta que hace diez años comenzó a coleccionarlas. Primero echó mano de los albumes familiares y después recurrió a amigos, tiendas, chambones.... Hasta reunir unas dos mil fotografías antiguas, que son las que hoy engrosan su archivo personal. Y de ahí, precisamente, han salido las imágenes que contienen los cuatro volúmenes de postales antiguas que ha editado la sociedad desde el 2004, con la ayuda de la Diputación.
En el último de esos cuatro volúmenes -el que comienza con los versos de Bustos (que, por cierto, Valero dedica a su nieta Lucía , de sólo cuatro meses de edad)- se puede hacer un recorrido por Neda y Xuvia desde principios del siglo veinte hasta los años 50. El libro reúne fotografías del molino de Xuvia y del río tomadas en los años 1906 y 1910, de un mitin político celebrado en Neda en algún momento de la década de los 50 o de un grupo de operarios que trabajaban en una vía del tranvía en 1924, por citar sólo algunas. López-Valero asegura que son imágenes que «hay que guardar para la memoria» y opina que, al utilizarlas como postales, todo ese patrimonio gráfico de Narón y Neda podrá volar hasta destinos insospechados. Y si uno quiere presumir de patria por partida doble, qué mejor que pegar en esa misiva un sello de Correos con una imagen del molino de Xuvia. Pues sí, es posible. Según me anuncia López-Valero, la sociedad de pesca ha editado una colección de 25 de estos sellos, que se venden al precio de un euro. ¿Alguien me quiere escribir una postal?
Y de la fotografía pasamos a la pintura, porque esta tarde, a eso de las ocho y media, Antonio Fernández (Narón, 1949) inaugura en el centro Carballo Calero la exposición Camiños de volta: da paisaxe ao bodegón . El que fuera alumno de Segura Torrella en su juventud estará arropado en la apertura de su muestra por la concejala de Cultura, Yolanda Día z, y por el profesor y escritor Guillermo Ferrández , quien me adelanta que cada uno de los cuadros de Antonio Fernández irá acompañado de unos versos del poeta Carlos Valle . Para Ferrández, el principal valor de esta nueva exposición del pintor se encuentra en el tratamiento que le ha dado a la luz que envuelve a cada uno de sus paisajes y bodegones. «Tienen una atmósfera muy especial, que consigue que el cuadro esté vivo y eso es algo que sólo se consigue con la experiencia», advierte el profesor. El escritor asegura que es una exposición que vale la pena, así que lo mejor que podemos hacer esta tarde es poner nuestros pies rumbo al Carballo Calero. Ya les contaremos.
Está muy bien que Cupido te clave sus flechas, perder la cordura en su nombre y sentirse como en una nube por obra y gracia del AMOR. Sí. Pero si encima te regalan un fin de semana en un balneario de Carballiño con termas japonesas por San Valentín, entonces que la cosa sí que ya es para echar cohetes. Es lo que les ha ocurrido a Germán López , Mónica Leiras , María Consuelo Martínez , Magdalena Estévez y Charo Hermida , que ayer resultaron ganadores del sorteo organizado entre sus clientes por el Centro Comercial Narón con motivo del Día de los Enamorados . El gerente del centro, Jacinto Huete , hizo de maestro de ceremonias, y varias manos «inocentes» se encargaron de sacar las papeletas. Enhorabuena a los afortunados.... ¡Y qué viva el amor!