Como ustedes sabrán, el pasado sábado tuvo lugar en la ciudad de las murallas la consagración de Alfonso Carrasco Rouco como nuevo obispo de Lugo. En el periódico ya les dimos debida cuenta de esta noticia, pero se nos olvidó apuntar un detalle. Resulta que el báculo con el que Carrasco inauguró su ministerio pastoral fue un regalo de la diócesis de Mondoñedo-Ferrol, de donde procede el obispo. La pieza reproduce el bastón medieval de bronce y esmaltes de Limoges que correspondió a don Pelayo de Cibeyra , que fue obispo de Mondoñedo allá por el siglo trece, y que hoy en día se puede encontrar en los fondos del Museo de Arte Románico de Barcelona.
La Asociación de Estudiantes y Licenciados en Humanidades de Ferrol ultima estos días la segunda edición de las jornadas de teatro El movimiento, caudal interior. Del 22 de febrero al 2 de mayo, la actriz venezolana Adelaida Pittaluga impartirá clase en el campus de Esteiro. Licenciada en Letras por la Universidad Central de Venezuela y graduada en el Taller del Actor, la actriz actuó en la película Terranova con Antonio Banderas, entre otros trabajos. La matrícula sigue abierta hasta el inicio del curso, que permanece a la espera de la concesión de dos créditos de libre configuración. Los interesados pueden apuntarse a través del correo electrónico virushermeneutico@gmail.com. Y para aquellos de ustedes que deseen adentrarse en la literatura y crean que «ninguna vida es la misma si no media el arte», en palabras de Beatriz Varela Trigo, la secretaria de la asociación, Morituri es la respuesta. El nuevo número de la revista, con siete años de existencia a sus espaldas, verá la luz en marzo, y se podrá obtener en Ferrol, A Coruña y Salamanca, con una antología de regalo. «Creemos en las humanidades como una forma de vida y no como una carrera. Nosotros somos la Facultad de Humanidades», afirma David Castro Ramos, su presidente.
Y ahora se cuela por el ojo de La Mirilla la mirada de Gabriel Tizón . El fotógrafo ferrolano llega esta misma tarde a Guinea Bissau para inaugurar la exposición No más muertes en el mar, educar para crecer , que ha sido organizada por la oenegé Atamán en colaboración con el Gobierno autónomo de Canarias. Poco antes de coger el avión, Gabriel Tizón nos contó que en esta exposición sus instantáneas comparten protagonismo con las del fotógrafo argentino Juan Medina . Y también que a ambos los ha unido el mismo objetivo: advertir a la población africana sobre los peligros de muerte en los cayucos. «Lo que queremos transmitir con esta exposición son tres cosas: en primer lugar, que no vale la pena jugarse la vida en el mar; en segundo lugar, que hay que acabar con las mafias que sacan provecho de los cayucos; y por último, que el sueño que buscan los africanos en Europa termina demasiadas veces en muerte y mutilación», explica Gabriel. Además de llevar la muestra a la Universidad Amilcar Cabral de Guinea, el fotógrafo aprovechará su estancia en el país para dar varias conferencias junto a un representante de la oenegé Atamán. En la mente, lleva claro el mensaje que les quiere transmitir a los guineanos: «Que vean que aquí no les espera el paraíso con el que sueñan; donde tienen que pelear por su futuro es en su propia tierra».