Lucho, el señor de los caballos

Beatriz Antón beatriz.anton@lavoz.es

FERROL

27 ene 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

Las historias que a diario se asoman a esta Mirilla casi siempre hay que buscarlas. En otras ocasiones llegan por su propio pie. Y hay veces en las que son los lectores los que te las sirven en bandeja. Es el caso de ésta que estoy a punto de contarles y que hoy se cuela aquí gracias a Luis Taboada , un ferrolano para el que hojear La Voz es casi como lavarse los dientes. Lo tiene que hacer todos los días. Dicho esto -al césar lo que es del césar y a Dios lo que es de Dios-, podemos comenzar con la historia, que tiene como protagonista a Luis Fernández Nieto , más conocido por sus vecinos y amigos como Lucho Nieto . Este prejubilado de Bazán es un auténtico crack de la ebanistería, la herrería y hasta de la artesanía del cuero. Vaya, un manitas con todas las de la ley. Y una de las pocas personas de Galicia -probablemente la única- que todavía fabrica carros de caballos y ruedas de forma totalmente artesanal. Si no me creen, no tienen más que echar un vistazo a la fotografía de arriba. O darse una vuelta por Serantes, donde tiene su taller. Si van hasta allí y ven sus carruajes, tal vez piensen que se los ha traído de Sevilla. Pero no. Los dos carros con los que posa en la imagen son fruto de su trabajo. Desde la primera hasta la última pieza han salido de sus manos. ¿También las ruedas?, pregunto incrédula. «También -contesta veloz-; el centro está hecho de júcaro, los radios de acacia, y la pina (la circunferencia) es de roble». A este ferrolano la afición por los carros y las ruedas le viene de familia: «Mi abuelo era carretista y yo siempre he vivido rodeado de caballos», me explica. Y, como para aclararme las cosas, un vecino añade: «Se llamaba Francisco Nieto y, como él, también era un artista». Está claro. Lucho lleva el talento en la sangre.

Pero ahí no queda la cosa. Cuando ya pensé que estaba todo visto, Lucho vuelve a sorprenderme. Resulta que también restaura motos -tiene una preciosa BSA del 28 y habitualmente conduce una Lambreta del 66 con sidecar-, hace guitarras de madera y fabrica riendas y sillas de montar. Con orgullo de abuelo, me cuenta que una de las últimas se la ha regalado a su nieta Carolina , que tiene 5 años y ya es está hecha toda una amazona. «Ella solita se coge de las riendas y monta a Flamenco como si nada», explica con una sonrisa de satisfacción. Flamenco no es otro que el caballo de Lucho, un corcel blanco que se deja acariciar y al que el artesano habla con un cariño y una ternura que te ablandan el corazón. Me harían falta muchas más páginas más para contarles todas las proezas de Nieto -entre otras cosas, fue el artífice del museo de objetos antiguos de Bazán-, pero otras historias vienen ya reclamandosu espacio. Así que hasta siempre, Lucho.

Y de un maestro de la madera y la restauración pasamos a otro maestro, pero de las lentes. Me refiero al fotógrafo, profesor y teórico de la fotografía Manuel Sendón , que estos días se encuentra por nuestras tierras con su cámara a cuestas. Tras el éxito de su exposición Casas Doentes -en la que mostraba unas cuatrocientas casas abandonadas de Galicia-, Sendón se ha embarcado en una nueva aventura artística. Como ya hizo entonces, el fotógrafo vuelve a reflexionar sobre las huellas que imprime el paso del tiempo en el patrimonio, pero en lugar de fijarse en las casas, en esta ocasión el artista dirige su mirada a los viejos cines de Galicia. «Coas pantallas de plasma e o home cinema , o cine pasou de ser un entretemento colectivo a converterse nun espectáculo individual; en Galicia xa pecharon case tódalas salas e a mín interésame transmitir esa idea de que o cine é algo que xa se foi e do que só quedan ruinas», me explicaba ayer al pie de la calle del Sol. Sendón estaba allí a la espera de que el propietario de un coche aparcado en la acera lo retirase para retratar los antiguos cines Goya . También ayer fotografió el Rena y en días pasados abrió el objetivo para atrapar el alma en ruinas del Zárate de Mugardos. Pero al artista todavía le queda mucha tarea por delante. Pasará el 2008 fotografiando viejas salas por toda la comunidad, y parece que tendrá trabajo, porque, según me explica, hace algunos años en «Galicia a densidade de cines por habitante era moi superior á de Madrid, sobre todo na costa». Pero el esfuerzo valdrá la pena. En el 2009 Sendón organizará una exposición para mostrarnos todas esas imágenes. Y para hacernos reflexionar, ya de paso, sobre la pérdida de ese pedazo de nuestro patrimonio.

Y hoy termino hablándoles de un curso de reciclaje profesional organizado ayer por la consultora Ideas Posibles -que dirige Remedios Loureiro - en el pazo Libunca para el personal de la inmobiaria Sanmartín . Si se tratate del típico curso de toma apuntes y échate a dormir nos les contaría nada, pero es que este seminario tiene su aquel. ¿Por qué? Pues porque para hacerlo más ameno, incluyó sesiones teatrales a cargo de actores que simularon algunas de las situaciones a las que habitualmente deben hacer frente los empleados de Sanmartín. Y ahora yo me veo en la situación de despedirme. Así que.... ¡Hasta pronto!