En menos de 15 días, dos lobos marinos aparecieron en la costa de la comarca; el último fue avistado en Meirás
15 ene 2008 . Actualizado a las 14:34 h.Primero fue Fenicio, ahora Botes. Son los dos lobos marinos cincento (halichoerus grypus) que se recuperan en la Unidade de Coidados Intensivos de la Sociedade Galega de Historia Natural (SGHN) de Ferrol. El primer ejemplar apareció en Mañón al poco de arrancar el año. El pasado viernes fue avistada una segundo foca en la playa dos Botes (de ahí el nombre), en Meirás, parroquia de Valdoviño.
A Juan Ignacio Díaz da Silva, delegado de la SGHN en Ferrol, no le llama la atención que en menos de quince días hayan tenido que atender a dos ejemplares jóvenes de focas grises: «En esta época y en temporal es muy habitual. Aún tuvimos que ir el otro día a A Coruña por la llegada de otra».
Aunque estos animales no se mueven de forma conjunta, Díaz da Silva cree que es posible que procedan de la misma colonia. Las focas grises, cuando son ejemplares jóvenes, tienden a dispersarse acabando en muchas ocasiones desorientadas o desnutridas en el litoral gallego. Las colonias de crías están en Irlanda, Islas Británicas y Bretaña francesa.
Botes fue avistada por unos jóvenes que dieron aviso a los profesionales de la SGHN. Aunque no presentaba problemas de desnutrición, sí mostraba unos quistes que, a tenor de lo observado por los expertos, pudieron ser ocasionados por una infección provocada por el enganche de un aparejo de pesca.
La foca apareció en el arenal de Meirás en un día de gran temporal. Pese que había un mar embravecido, logró salir de las olas y se refugió en una rampa cerca de la playa, donde permaneció hasta que llegaron los profesionales de la SGHN y los voluntarios de Protección Civil. Juan Ignacio da Silva señaló que se trata de un macho, y que su evolución es favorable: «Ya empieza a comer solo».
Comparte espacio en la UCI con Fenicio, también macho de 98 centímetros y 22 kilos de peso. En la sede de la SGHN en Ferrol permanecerán ambas focas hasta que recuperen lo que se considera un peso óptimo, que se sitúa entre los 30 y los 35 kilos. Luego, pondrán rumbo al acuario de O Grove, donde recibirán más cuidados, y se podrán mover con más libertad en una piscina.
Cuando los expertos den de alta a los dos ejemplares, estos regresarán a su hogar, en las colonias irlandesas y británicas. Un pesquero, el Navegante de Magallanes, se encargará de portarlos.
Es muy probable que la lista que hasta ahora integran Fenicio y Botes no esté cerrada. La sociedad atiende cada año una media de tres focas. Incluso, hubo un ejercicio en el que se recibieron cuatro ejemplares en invierno y otros tantos en verano.
La Casa del Coronel
El Ministerio de Defensa afirma, en una respuesta al BNG, que no ha recibido ninguna solicitud del Concello para instalar el museo de la SGHN en la Casa del Coronel del Sánchez Aguilera. El Bloque ha reiterado sus críticas al gobierno local por su «dejadez» en el asunto.