La llegada al hotel no estaba prevista hasta las tres de la mañana por un retraso en el avión
FERROL
El viaje del Racing hacia la isla canaria fue una pesadilla. A última hora de la noche de ayer el equipo todavía volaba hacia Tenerife y si se cumplían los horarios, la mejor previsión era la llegada a su hotel en Puerto de la Cruz sobre las tres de la madrugada, hora insular. Todo el problema comenzó con el retraso en el avión que debía de conducir al Racing desde el aeropuerto de Santiago a Madrid. Tenía que salir a las seis menos cuarto de la tarde y lo hizo una hora más tarde. El vuelo de Madrid hacia Tenerife Norte tenía su salida las ocho menos cinco de la tarde, pero no esperó por los componentes de la expedición racinguista que solo unos minutos antes tomaron tierra en Barajas. Por lo tanto, el Racing llegó a Barajas pero el avión hacia Tenerife ya había salido. Tras hablar con la compañía consiguieron acomodar al Racing en un avión que partía a las doce menos cinco de la noche y con dirección a Tenerife Sur, a algo más de una hora y media del Puerto de la Cruz, en donde se aloja el Racing. El equipo hizo el tiempo en Madrid y pudo cenar en uno de los restaurante del aeropuerto, algo improvisado ya que la cena estaba encargada en el hotel en Tenerife. Posteriormente, los jugadores dieron una vuelta por el aeropuerto hasta las doce de la noche, hora de partida de su vuelo. La expedición racinguista abandonó las instalaciones de A Malata a las tres y media de la tarde y no tenían previsto llegar a su punto de destino doce horas más tarde, con el consiguiente cansancio para los jugadores. En puestos de descenso El equipo pudo conocer ayer en el aeropuerto de Barajas la victoria del Poli Ejido frente al Las Palmas por 3-1, por lo que los ferrolanos han dormido esta noche en puestos de descenso de categoría. Solo una victoria en el partido de esta noche en Tenerife permitiría a los racinguistas salir de estas posiciones de peligro.