Los vecinos del Acceso Norte cierran dos décadas de lucha

FERROL

Nueve familias afectadas percibieron esta semana las últimas indemnizaciones

21 oct 2007 . Actualizado a las 02:00 h.

Su lucha comenzó a principios de la década de los noventa, cuando el entonces Ministerio de Obras Públicas, Transportes y Medio Ambiente inició el proyecto del Acceso Norte, una carretera llamada a despejar de la ciudad el tráfico pesado entre el Puerto y la villa minera de As Pontes. Fue una infraestructura que trastocó por completo sus vidas, afectó a sus posesiones y viviendas y les obligó a tocar las puertas de múltiples despachos de todas las administraciones.

Ahora, con el pago de las indemnizaciones a los últimos afectados, acaban de cerrar este capítulo, con la satisfacción, explicó ayer Julio Rodríguez, el portavoz del colectivo, «de que se nos recoñeceu que aquí sí había pasado algo». Ayer, en una de las casas de los vecinos afectados, brindaron con champán para sellar una etapa en la que, con sus reivindicaciones, consiguieron arrancar a las administraciones alrededor de 2 millones de euros como compensación por los desperfectos, expropiaciones y limitaciones que les han quedado a sus viviendas.

La pasada primavera, un fallo de la Audiencia Nacional les reconocía a las nueve familias que aún litigaban por los daños en sus propiedades indemnizaciones que oscilaban entre los 6.000 y los 20.000 euros. En total, unos 120.000 euros. El Gobierno central aún tenía la posibilidad de recurrir, pero finalmente no lo hizo, según explican los afectados por las negociaciones que llevó a cabo el diputado del BNG Francisco Rodríguez.

Reparto equitativo

Esta semana recibieron el dinero, aunque el reparto no se llevará a cabo tal y como establece el fallo, ya que todos habían acordado distribuir de forma equitativa la indemnización. Sólo una de las nueve familias se niega ahora, critica Julio Rodríguez, a respetar este acuerdo.

En el balance de estas casi dos décadas de lucha y reivindicaciones, los últimos afectados por la obra han subrayado la labor realizada por el parlamentario del BNG, para los vecinos, «unha persoa clave en Madrid» y también por el hoy diputado del PP Arsenio Fernández de Mesa. Recuerdan que, cuando éste asumió la Delegación del Gobierno en Galicia, sus peticiones empezaron a ser atendidas, y también comenzaron a elaborarse informes «máis veraces» sobre los daños y repercusiones que tenía la obra sobre los vecinos de Santa Mariña.

Julio Rodríguez recordó también que el trabajo realizado por el colectivo de vecinos afectados llegó a traspasar las fronteras de la comarca, de forma que apoyaron y se sintieron apoyados por personas de otros municipios «que sufriron atropellos coma nós», en lugares como Moeche, Ribadeo y Becerreá.

El Acceso Norte se ejecutó en varias fases, en la primera de las cuales se produjeron 400 expropiaciones de terrenos. «A última nunca foi inaugurada», recuerda el portavoz de los afectados. Ayer, reunidos en torno a unas copas de champán y a una bandeja de pasteles, a varios de los damnificados por el proyecto «cun trazado chapuceiro» aún se les percibía las heridas por la dura batalla librada: no podían ocultar la emoción al recordar lo sucedido.

Otras huellas

A los vecinos se les cierra ahora una etapa de reivindicaciones, pero la huella del proyecto es mucho más honda. «Da miña casa teño que saír andando directamente á rotonda, a miña muller á compra, os meus fillos ao colexio. Estaban proxectadas unhas aceras, pero non nos fixeron ningún caso...», lamenta Darío Díaz.